Diario de Valladolid

Camada con hambre

El VRAC Quesos Entrepinares sub-14 conquista el Campeonato de España tras superar a Alcobendas, su bestia negra durante los últimos seis años / Una generación que nació con los mejores resultados del club y que augura nuevos éxitos

Parte de los componentes del VRAC Quesos Entrepinares sub-14 posa como campeón de España en las instalaciones de Oliva (Valencia).-VRAC

Parte de los componentes del VRAC Quesos Entrepinares sub-14 posa como campeón de España en las instalaciones de Oliva (Valencia).-VRAC

Publicado por
J. I. Fernández

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Año 2012. El VRAC Quesos Entrepinares conquista después de once años la Liga de rugby. Un título histórico que serviría de trampolín para la época más gloriosa del club vallisoletano. Tras ese galardón, llegarían tres consecutivos más (2013, 2014, 2015), y otros dos (2017 y 2018) con varias Copas del Rey, Supercopas de España e Ibéricas también por el camino.

Una racha histórica que permitió sembrar y crear afición por este deporte en toda la ciudad. Aquellos niños que celebraron el triunfo de 2012 tenían siete años, y hoy, forman la camada más prometedora del oval azulón. Ahora es el momento de recoger los éxitos del famoso cuatriplete de 2015. El VRAC de la categoría sub-14 ha emulado a sus ídolos y se ha proclamado campeón el pasado fin de semana del Campeonato de España de su categoría en Oliva (Valencia).

Y l o ha hecho como más gusta, con trabajo y contra pronóstico. Y es que como relata uno de sus entrenadores, el histórico jugador Haru Nakayama, «no éramos favoritos». Y en este ocasión no era una frase hecha. Los resultados del pasado así lo decían. El gran aspirante era Alcobendas que llegaba de ganar la Liga madrileña donde el equipo vallisoletano participa para «lograr más competitividad» de la que existe en la competición de Castilla y León.

En la Liga, los madrileños se habían impuesto en todos los enfrentamientos. Pero el gafe iba más allá de este año. Esta generación de queseros venía padeciendo la superioridad del Alcobendas en los últimos seis años. «Era nuestra bestia negra, siempre que nos enfrentábamos nos ganaban, y encima nos ganaron varios campeonatos en la final, por lo que la satisfacción es doble», comenta el técnico quesero.

El VRAC se plantó en la final, como no, contra Alcobendas, con un espectacular bagaje. Había ganado todos los partidos sin encajar ni un solo punto, y eso que en cuartos de final y en semifinales se habían enfrentado a clubes con pedegrí como Santboiana y Les Abelles.

En el momento de la verdad, la camada sacó todo el orgullo, quizás recordando a los que son sus ídolos, y se impusieron por un apretado 13-10 con ensayo de Pablo Mateos y transformación y golpe de castigo pasado por Beltrán Ortega. Ojalá sea una premonición de lo que pase el próximo fin de semana», vaticina Nakayama en relación al partido de semifinales de la Liga Heineken.

El técnico vallisoletano forma parte de un grupo de trabajo formado por Javi Heras, Carlos Morelles, Nacho Galindo, Ignacio González-Cascos y José Toquero. Además, durante los entrenamientos de los viernes también participan José Basso y Raúl Calzón, ambos jugadores del División de Honor y con Samuel Román como preparador físico y Pablo Pérez como delegado.

Si por algo se caracteriza el VRAC es por la herencia de padres a hijos que vive. En este equipo no podía ser menos. Nakayama tiene jugando a su hijo, «creo que me ha hecho más ilusión que gane él que cuando gané yo», afirma. Y otra leyenda como Javier Ortega, ‘Pipeto’, tiene en Beltrán a su ‘miniyo’. Además juegan dos chicas que en un futuro formarán parte del equipo femenino, por lo que el aporte al club es completo.

Nakayama aventura «muchos éxitos» para este equipo, ya que advierte de algo que no es muy habitual en estas edades. «Tienen pasión por el rugby». Con esta premisa está claro que el relevo generacional está asegurado. Estos nombres formarán dentro de unos años del exitoso VRAC.

No obstante, aparte de los 22 que saltaron al campo en la final de Olivia, no cabe duda de que tan importantes son los otros 40 compañeros de la categoría que compartieron durante toda la temporada con ellos entrenamientos y partidosa, y que integraron los otros dos equipos con los que el VRAC acudió el Torneo y que también acabaron en un brillante puesto en la clasificación. Tres equipos, en suma, que conforman uno. La esencia de este club y que en la categoría sub-14 está más presente que nunca.

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