La voz sensata de tres políticos
EN ESTOS TIEMPOS de crispación que vive la política española, y por supuesto, la de Castilla yLeón, resulta esencial poner en valor aquellas acciones, actitudes y aptitudes que apuestan por todo lo contrario. Que promueven el diálogo, el acuerdo y el pacto, frente al enfretamiento que propugnan otros.
Es el momento de elevar sobre el resto la figura de tres presidentes, el de la Xunta Alberto Núñez Feijó, el de Castilla y León Juan Vicente Herrera y el máximo mandatario del Principado de Asturias. Dos del PPy uno del Partido Socialista. Uno que seguirá, Feijóo, y dos que se irán después de las autonómicas.
Eso es lo que se tiene que resaltar, la voz sensata de tres políticos, que incluso en estos momentos donde el resto sólo piensa en clave electoral, ellos resaltan aquello que los une, que no es más que la defensa de sus territorios. Esa que les hace reclamar que ya ha llegado su momento, el de ese Oeste de España, silencioso y leal, que reclama su infraestructuras históricas. Esas que llevan años y años de espera, pero que tienen que llegar.
Más allá de sus ideas, incluso de su ideología y de sus cuestiones partidistas, colocan por encima de todo el territorio y, lo que es más importante, a la gentes y sus necesidades. Y lo hacen, frente a las alteraciones de otros, desde el silencio y la lealtad de unos territorios, Castilla yLeón, Asturias y Galicia, que llevan años siendo agraviados frente a otros a los que parece claro les funciona el enfrentamiento.Pero ni por esas, estas tres voces cambian ese discurso de lealtad.
Pero la realidad de los últimos años viene demostrando que aquellos que practican la deslealtad y el conflicto consiguen mucho más que el silencio sensato y leal, aquel que se practica desde estas tres comunidades.
Pero el suyo no es, ni mucho menos, un silencio pasivo o incluso de resignación. Al contrario, alzan la voz para reivindicar y exigir lo que les es de justicia. Pero están demostrando con su actitud que se puede alzar la voz sin estridencias ni golpes de estado.
Y hacerlo para reclamar una transición energética justa y no a la carrera y precipitada, que deje en el camino a miles de familias de las cuencas mineras a las que no se les está ofreciendo alternativa alguna. Exigir que todas las inversiones del Estado vengan a paliar los enormes desequilibrios entre unos territorios y otros, Un ránking en el que Galicia, Asturias y Castilla y León salen perdiendo y mal parados. Y, por supuesto, poner encima de la mesa la oportunidad que representa ese Corredor Atlántico, que tiene que venir de la mano para completar esas infraestructuras vitales para los tres territorios.
Esto es lo que exigen, sin estridencias y desde la lealtad de sus territorios, estas tres voces sensatas de la política. Ojalá cundiera el ejemplo.