Los continuos retrasos ponen en jaque el desarrollo de la A-11
PROMESAS Y MÁS promesas que sólo sirven para confirmar retrasos injustificados en una infraestructura vital para Castillla y León como es el caso de la Autovía del Duero. Y ahora lo que vienen son las prisas porque el Ministerio de Fomento de José Luis Ábalos está obligado a trabajar contrarreloj y poner en marcha las obras en el tramo vallisoletano de la A-11 o se caducará la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), lo que obligará a devolver el trazado a su punto de partida. Aquel en el que se cuestionaba por dónde debería discurrir la autovía entre Tudela de Duero y Quitanilla.
Para evitar que caduque el impacto ambiental será necesario que antes de finales de año, concretamente del 12 de diciembre, la maquinaria para la contrucción sea una realidad ya sobre el terreno. Bastaría con hacer un movimiento de tierras o cualquier exploración del terreno, por mínima que sea, para justificar la implementación de esa DIA y evitar así que prescriba. Claro que para eso antes hay que adjudicar, algo que el Ministerio pretende llevar a cabo en otoño. Habrá que ver si es así.
El riesgo de que prescriba este informe no es algo baladí, entre otras cosas porque podría volver a poner en jaque el trazado ya elegido. En los últimos veinte años el recorrido, que ahora ya tiene carácter oficial, viene diviendo en dos grupos a vecinos, bodegueros y alcaldes de los municipios. Por un lado, los partidarios de un trazado por el sur, consistente en desdoblar la actual carretera N-122 que discurre junto al río Duero, posicionó a ayuntamientos como los de Tudela y Valbuena de Duero. Por otro, los defensores de un desvío por el norte para esquivar algunos de los viñedos más cotizados de la comarca vitícola, una alternativa respaldada por la Junta.
Precisamente, esta diversidad de opiniones fue la excusa perfecta que los sucesivos gobiernos utilizaron para ir dilatando el desarrollo de la autovía en su recorrido por tierras vallisoletanas. Finalmente, el paso definitivo para la Autovía del Duero en la provincia de Valladolid llegó a finales del año pasado, con la aprobación del proyecto de construcción. Y continúa con la declaración de urgente ocupación para expropiar los terrenos afec tados, un trámite publicado hace dos semanas y actualmente en periodo de exposición pública. El siguiente paso será licitar la ejecución. A continuación habrá que adjudicar las obras.
Ahora sólo resta que se cumplan todos y cada uno de estos compromisos.Y no ya para que de una vez por todas lo que se promete se plasme en una relidad, que también, sino para evitar que un nuevo retraso ahora sí ponga en jaque el desarrollo de la Autovía del Duero entre Tudela y Quintanilla.