Una década de goles
La entidad celebra su décimo aniversario con una gala en la que premia a clubes, árbitros y personas que ayudaron a su crecimiento
Foto de familia de los premiados en la gala de Futsalva, acompalados por las Pucela Dance, en primer plano.-EL MUNDO
Ahora, que las redes sociales llenan sus timeline con el #10yearschallenge podría ser un buen momento para que Futsalva mostrara con pruebas cómo ha pasado en una década de ser un escorzo en la cabeza de sus fundadores a una realidad con letras capitulares en el fútbol sala provincial. Diez años de vida es motivo más que suficiente para descorchar el champagne y brindar con todas aquellas personas que acompañaron en este viaje; una fiesta que acogió el pasado viernes el hotel Novotel, escenario en el que Futsalva celebró su gala de aniversario.
Desde la calle Costa Verde (en el Barrio España), donde nació el proyecto, hasta la calle Gamazo, donde reside actualmente. En ese viaje, Futsalva se ha llevado las ganas de cambiar el deporte del fútbol sala, como explica su presidente Miguel Cuerdo: «Cuando nacimos, teníamos claro que había una necesidad.
Había muchas quejas y los precios eran altos a consecuencia de que existía un monopolio. Teníamos que demostrar nuestra valía y salir con el mucha energía, con el reto de cumplir lo prometido». Futsalva quiso dar una pincelada diferente al fútbol sala en Valladolid y a juicio de su precursor «mejoró la organización de la competición, la gestión y formación arbitral, la adecuación de la cuota y la aparición en los medios».
Para subir a esta montaña ha necesitado la ayuda de sherpas; personas que han acompañado al proyecto en las victorias y en las derrotas y que Futsalva ha querido reconocer con un homenaje a árbitros, clubes y personas que han hecho posible que el sueño se mudara a las tres dimensiones. «Hace diez años ya veníamos diciendo que Futsalva somos todos. Sin árbitros, sin equipos y sin personas que ayuden, no hay competición. Por eso les queríamos devolver un poco de ese cariño», explica Cuerdo.
Diez premios (uno por cada año) para árbitros, otros diez para equipos como Portillo o Cogeces (que después de una década han desaparecido por falta de gente) o personas como el seleccionador de Valladolid Jesús Calvo, tejieron el guión de una gala inolvidable dirigida por Edu Kilez. Jesús Catalina, Diego San Miguel, Desirée Escudero, Álvaro López, Miguel Adeva, David Jiménez, Araceli López, David Israel Acuña, Guillermo Román, Rubén Pérez, en el apartado de árbitros; Tecnocasa Parquesol, Cañavate, Cogeces del Monte, Portillo, Restaurante Picnic, Spartak Casa Cantabria, Álamo Carolina, Atlético Valladolid Futsal, Renedo Cundo y Extintores Coisa, como clubes, y Sergio Gómez, Álvaro López, Luis Ángel Alonso, Antonio Martín, Jesús Calvo, Francisco Javier del Olmo, Javier Fernández, Estefanía Domínguez, Carmen Cámara y Diego San Miguel, como personas que hay ayudado en su trayectoria a Futsalva, completaron el listado de reconocimientos. «Son personas y equipos que en el bache nos apoyaron. Hay hemos visto que hemos tenido mucha gente apoyando y les quisimos dar un reconocimiento público.
Atrás quedan diez años en los que se ha dado forma a la Asociación Nacional de Fútbol Sala (que nació entre Valladolid, Zaragoza y Guadalajara y en la que hoy están enroladas diez provincias), en los que se ha pasado de los 42 equipos con los que se nació a los 90 en los que contó en los años de máximo esplendor, antes de volver a los 48 actuales después de que la llegada de los seguros obligatorios mermaran la participación a ritmo escalofriante. Ahora queda por delante el objetivo de pensar en el futuro; un futuro que Miguel Cuerdo sabe hacia dónde debe apuntar. «Vamos a recuperar la ilusión y a hacer que el resto se contagie. Esto lo vamos a hacer dotando a la Liga de mecanismos que garanticen la inscripción de equipos (como los Europuntos o la bonificación del 50% del coste para el campeón de la Copa), rediseñando la campaña de marketing y siguiendo dando el nivel en los campeonatos de España», concluye el presidente. de Futsalva.