Diario de Valladolid

EDITORIAL

Avance para recortar las listas de espera quirúrgicas

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la consejería de Sanidad ha realizado un importante avance para recortar las listas de espera quirúrgicas en los hospitales de la Comunidad, aunque los resultados todavía son muy mejorables, y a eso debe dedicar su empeño el titular de este departamento, Antonio Sáez. El mayor éxito expuesto ayer por el consejero en su balance de 2018 es el de haber conseguido, con un año de antelación, alcanzar los objetivos que marcó el Plan Perycles, un proyecto diseñado en abril de 2016 para recortar la demora en las intervenciones quirúrgicas optimizando los recursos propios de Sacyl.

Así ha sido, según Antonio Sáez, gracias a mejoras en la organización, la apertura de quirófanos durante la tarde y la puesta en servicio de nuevos salas de operaciones. Esta optimización de recursos se ha desarrollado de forma paralela con una reducción de las operaciones concertadas con centros privados de un 25% desde el inicio del Plan Perycles.

El objetivo marcado en este plan era el de terminar este año con un máximo de 22.500 personas en las listas y una demora inferior a las 65 jornadas. Con esta espera se cerró 2018, lo que representa una caída de trece días respecto al año anterior y de 20 si nos remontamos al primer trimestre de 2016. En cuanto a los pacientes, se han reducido en 1.971 para alcanzar los 22.524 que están pendientes de ser intervenidos.

Las diferencias entre hospitales y entre especialidades, aunque se hayan recortado, todavía deben corregirse más. El caso más paradigmático es el del Complejo Hospitalario de Salamanca, que concentra una quinta parte de los pacientes en lista para operarse y sobrepasa con mucho la media de los 65 días de espera. Aunque en ambos casos la evolución ha sido favorable, todavía son 4.324 las operaciones pendientes, frente a las cerca de 5.100 de finales de 2017 y la demora media ha pasado de 125 jornadas a tres meses. Otro curioso ejemplo es el que se observa en Valladolid, donde las diferencias entre los dos centros hospitalarios son notables. Mientras el Río Hortega acumula 2.320 pacientes y 73 días de espera media, el Clínico baja hasta los 1.993 enfermos pendientes de entrar en quirófano, con un promedio de 54 días.

En cuanto a las especialidades, traumatología y oftalmología concentran casi la mitad de las operaciones pendientes, a pesar de una notable mejora durante el año pasado, mientras que la especialidad de cirugía y aparato digestivo se sitúa como la segunda más colapsada.

Los resultados del Plan Perycles son esperanzadores, aunque una programación de este tipo era algo obligado ante las desbocadas listas de espera que habían provocado los recortes fruto de la crisis económica. Pero todavía queda mucho trabajo por delante, porque para los enfermos que deben someterse a una operación, cualquier tiempo de espera será siempre excesivo.

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