El sonido de Ar&Pa
EN unos días abre sus puertas el certamen/salón más rentable y necesario del calendario ferial en Castilla y León y Portugal. Incomprensiblemente, fuera del lógico envase de la Institución Ferial de Valladolid.
Un punto menos que se suma a la defenestración de Alimentaria e Intur que, con el patrimonio histórico-monumental y la naturaleza, óiganlo bien y alto, son los cuatro pilares sobre los que debe gravitar el presente y el futuro de esta región, toda entera: del asfalto al surco. Así de claro.
Algo falla en la planificación cuando los focos feriales se celebran en envases menores y dispersos, a veces movidos por politiquillas provinciales. Perdemos visión de conjunto, de región, somos incapaces de concentrar la oferta de una comunidad pionera y líder en los cuatro pilares mencionados. Que alguien reflexione sobre esto.
Doctores tiene el Ayuntamiento, la Consejería de Economía y la Cámara de Comercio para que analicen la pérdida de metraje y contenido sectorial estratégico para la región sobre la moqueta de aquella Feria de Muestras que inauguramos en el 65.
Y ahora entremos por la puerta del futuro en Arpa y hablemos en portugués como segunda lengua. Arpa encontró la fórmula ibérica para gestionar mejor e incluir a Portugal en metraje y en gestión de este salón del patrimonio. Una vez más, la bienal se celebra en el Delibes; envase culto, sí, pero un calvario de escenarios y un jeroglífico en un metraje disperso que anula la sectorización.
Pero Arpa funciona bien. Sus expositores representan al sector y acuden porque es rentable. Bien por la DGP. Una palmada al eterno Enrique Díaz, un pozano (de Poza de la Sal) al que la veteranía le concede el beneficio del acierto y del aplauso esta vez por apostar y demostrar lo rentable que es el capitel, la batalla, el tapial y enseñar las salidas que supone para jóvenes historiadores, arquitectos, arqueólogos y expertos culturales.
En Arpa está representado un arco sectorial inmenso de empresas de cultura, arqueología, restauración, turismo y enseñanza, con un fuerte protagonismo de jóvenes arquitectos e historiadores del arte que son figuras claves en el desarrollo del incierto futuro de esta región. Suena bien el arpa del patrimonio. Para todos los públicos. Otro acierto, que el común se entere de lo que vale el patrimonio.