Más superficie de viñedo para un sector en auge
el sector vitivinícola es uno de los más pujantes de Castilla y León y todavía dispone de margen para crecer. Cabe recordar que la facturación ha superado los mil millones de euros y las exportaciones los 300 millones. Además, el 26% de los vinos de calidad que se venden en el país procede de Castilla y León y las ventas en internet se sitúan en el 39%.
Así que siempre es bienvenida la ampliación de la superficie de viñedo con algún sello de calidad, que en la actualidad se sitúa en las 77.963 hectáreas, una cifra que representa el 8,2% de la superficie de todo el país. El incremento de los terrenos para viñas, autorizada ahora por el Gobierno, se concreta en 889 hectáreas, un número mucho menor que el solicitado por la Consejería de Agricultura de la Junta, pero que supone, en todo caso, un buen avance.
El grueso de las nuevas hectáreas, en concreto el 65%, corresponden a la Denominación de Origen con mayor implantación y antigüedad, como es Ribera de Duero. La ampliación atenderá 158 solicitudes, mientras que las 45 presentadas por viticultores de la DO Rueda se repartirán 235,45 nuevas hectáreas. Con autorizaciones mucho menores aparecen Toro (36,7 hectáreas) y Vino de la Tierra de Castilla y León (12,43 hectáreas). El resto se reparte entre Tierra del Vino de Zamora (6,75), Bierzo (4,18), Cigales (3,17), Vino de Calidad de los Valles de Benavente (3,01 hectáreas), Arribes del Duero (2,83) y Tierra de León (0,49).
Junto con la ampliación de superficie, la consejera de Agricultura, Milagros Marcos, anunció ayer una inversión de siete millones de euros para reestructurar y reconvertir el viñedo gracias al Fondo Europeo Agrícola de Garantía. Se trata de una inversión que duplica la correspondiente a 2014, cuando se limitó a 3,2 millones de euros. Estas ayudas se centrarán en la reimplantación, la reconversión varietal y la mejora de las técnicas de gestión en todos aquellos viñedos que se plantaron antes del 1 de agosto de 2016.
Además del aumento de los fondos, la Junta ha simplificado la tramitación administrativa, con una reducción de formularios del 30%. Por otra parte, Agricultura mantiene su apuesta a la hora de conceder ayudas por el colectivo de jóvenes y por las peticiones que procedan de asociaciones o cooperativas, además de por mujeres y proyectos de producción ecológica.
Tanto la ampliación de hectáreas como las ayudas contribuirán sin duda a generar mayor actividad en el sector vitivinícola, lo que redundará en puestos de trabajo en el medio rural y en el conjunto de la economía de Castilla y León en general.