Un órgano consultivo que requiere más atención
EL PROCURADOR DEL Común, el Defensor del Pueblo de Castilla yLeón, acaba de emitir su informe en el que detalla las quejas de los castellanos y leoneses. Más allá de lo meramente estadístico y de las áreas que más reclamaciones acumulan, lo que viene a certificar el informe es que se le hace poco caso o, al menos, no es que se debiera.
Las administraciones hacia las que los castellanos y leoneses dirigen sus reclamaciones ante el defensor de la Comunidad mantienen aún sin dar respuesta a l que en ellas se les reclama. De hecho, el 29% de las resoluciones en las que se formulaba recomendación, recordatorio de deberes legales o sugerencias a la Administración está pendiente de contestación o archivo.
Desde el Procurador del Común aseguran que el plazo establecido es de un mes, aunque se pueden pedir dos prórrogas de quince días cada uno, en los que se formula un recordatorio a las Administraciones Públicas.
Es decir, si la institución ignora la resolución durante dos meses, el expediente es archivado. Además, el Procurador del Común archivó tres expedientes resueltos más por otras causas: la judicialización, la solución de los requerimientos antes de contestar, o el propio autor de la queja «dice que se ha solucionado aunque no haya contestado la Administración».
Cierto es que la actuación de la institución dependiente de las Cortes castellanas y leonesas es meramente consultiva y no ejecutiva, pero no lo es menos que su importancia le viene dada, precisamente, por tratarse del único órgano al que los ciudadanos de Castilla y León pueden dirigirse directamente, ante aquellas actuaciones de las diferentes administraciones que consideran no están ajustadas a derecho o, sencillamente, les perjudican.
Ese extremo es el verdaderamente importante. Son las administraciones las que, con sus respuestas y con su atención, están obligadas a poner en valor a la institución del Procurador del Común. El hecho de que cada vez sean más las instituciones que responden y atienden a sus requerimientos es la señal de que se está yendo por el buen camino. Pero no es suficiente.
Resulta necesario, es más imprescindible, que se atiendan todas y cada una de la peticiones que se realizan desde el Procurador del Común. Entre otras cosas, proque no es la institución ni quien la dirige, en este caso Javier Amoedo, quien interpela son los ciudadanos. Y, además, que esa primera criba, que viene a dejar fuera aquellas reclamaciones que no tienen sentido, ya la llevan a cabo desde la institución, con el Procurador del Común a la cabeza.
El Común es un órgano consultivo, eso es cierto, pero desde las administraciones se le debe prestar toda la atención porque defiende a los castellanos y leoneses.