La sonrisa de Sofía
Sofía Velázquez, con 8 años, es la primera gimnasta con síndrome de Down que participa en los Juegos Escolares / Ha encontrado en el tapiz junto a sus compañeras del colegio Jesuitinas la mejor forma de inclusión

Sofía Velázquez, en primer plano, posa en el polideportivo del Colegio Sagrada Familia - Hijas de Jesús junto a sus compañeras de gimnasia rítmica.-MIGUEL Á. SANTOS
Diez de la mañana del pasado domingo. El escenario en el polideportivo Pilar Fernández de Valderrama está montado para que comience la competición de gimnasia rítmica de los Juegos Escolares. La categoría miniprebenjamín, menos de ocho años, es la encargada de abrir la sesión. Piruetas, mallas de diseño y enormes sonrisas en su estreno ante el numeroso y exultante público. Las chicas del colegio Jesuitinas son las encargadas de abrir el fuego. Es su primera vez. Hay nervios pero la ilusión es más grande.
Ariadna Álvarez, Pilar Rueda, Claudia de Agustín, Sara Iñarra y Sofía Velázquez saltan al tapiz y realizan un notable ejercicio de baile de manos libres muy bien recibido por parte del jurado. Finalmente se quedan a un paso de lograr la medalla, el cuarto puesto es la mejor carta de presentación para seguir trabajando. Una historia corriente de gimnasia rítmica escolar si no fuera porque Sofía, de ocho años, tiene Síndrome de Down. Algo que no le impide competir junto a sus compañeras y amigas en la competición organizada por la Fundación Municipal de Deportes.
Es la primera vez que en Valladolid una niña con Down forma parte de la disciplina de gimnasia rítmica. Una nueva barrera que la fuerza de voluntad de Sofía se ha encargado de derribar. Ella practica esta disciplina desde este curso y lo hace con placer y compromiso y, a cambio, obtiene reconocimiento, crecimiento personal, integración y grandes beneficios para la salud. Aunque en el fondo, simplemente es una más de un quinteto que disfruta sobre el tapiz. Porque esta es la principal premisa que su entrenadora Mar Parra quiere trasmitir desde el primer momento. «Sofía es una más, simplemente requiere algo más de atención, pero ella sigue la rutina, acepta los roles y aprende los pasos, después del primer trimestre de entrenamientos ya vimos que estaba capacitada para competir en los Escolares», explica.
Parra recuerda que los primeros meses fueron de aclimatación. Lo primero era comprobar el nivel y la adaptación de Sofía. El resultado fue excelente. «Al principio tuvo que darse cuenta de que éramos su entrenadora, una autoridad, luego aceptó perfectamente su rol de gimnasta». Comenzó participando con niñas de menos edad que ella, pero al momento se comprobó que quería más, «incluso se aprendía los bailes de otros grupos», apunta la técnica, que destaca la «gran flexibilidad» que Velázquez tiene.
La gimnasia rítmica es una disciplina especialmente desafiante porque demanda destreza y expone a riesgos por la manipulación simultánea de objetos. Unos factores que están viniendo muy bien a esta pequeña gimnasta que luce en cada actuación su preciosa sonrisa. «Es un deporte colectivo y a ella le aporta trabajar en equipo, seguir las normas, los roles, los tiempos. La verdad es que la relaja mucho porque es una niña muy activa y esto le viene muy bien», expone Parra. Ahora Sofía está deseando que llegue el momento de entrenar (dos veces a la semana) para poder demostrar su progresión pero también para divertirse junto a sus compañeras. Su eterna sonrisa lo dice todo.
Para la entrenadora del colegio Jesuitinas, donde la gimnasia rítmica cuenta con más de 60 participantes, es muy importante que el deporte no sea exclusivo. «Existen colegios donde hay grupos específicos para niños con discapacidades, pero creo que eso no es bueno, el deporte tienen que ser inclusivo, no exclusivo», recuerda. La gimnasia les proporciona fuerza, resistencia, seguridad en sí mismos. La gran diferencia es que aquí entrenan todos juntos y eso es muy bueno. Los gimnastas no se dividen en función de si tienen o no discapacidad.
Los próximos meses la dificultad irá ‘in crescendo’ y en los ejercicios se van introduciendo ejercicios con aro, pelota y cintas. Más retos para que Sofía vaya derribando. Las actuaciones de este quinteto no acaban en los Juegos Escolares. Próximamente participarán en el Día del Deporte que se celebra a finales de mayo en el centro escolar y también estarán presentes en un torneo en Santovenia de Pisuerga. Ahora el reto será que el grupo logre subir al podio.