Oferta pública que viene a paliar los años de crisis
NO POR LARGAMENTE esperada y anunciada deja de ser relevante la oferta de empleo públicao que acaba de aprobar la Junta de Castilla y León. Relevante por histórica y muy necesaria. Han sido muchos, demasiados, los años de sequía sin poder oficializar ni una sólo plaza pública de empleo.
La crisis económica, pero sobre todo el corsé de la tasa de reposición cero impuesto por el ministro Cristóbal Montoro vienen lastrando la capacidad de acción de las diferentes administraciones.
Desde la Junta de Castilla y León, sobre todo desde las consejerías de Educación y Sanidad, se venía exigiendo a lo largo de los últimos años en los que la crisis parece haber llegado a su fin, que se levantara esa limitación y se permitiera la convocatoria de plazas públicas. Lo que ahora se está haciendo desde el Gobierno autonómico es paliar de una tacada todos esos años de sequía. Y hacerlo allí donde más se necesita, en Educación, Sanidad y Servicios Sociales, los pilares del Estado del Bienestar.
Oferta que podría verse hoy mismo ampliada si, como parece, Gobierno y comunidades acuerdan elevar la tasa de consolidación en lo que a Sanidad se refiere. Y es que la voluntad del Ministerio de Sanidad es que los nuevos puestos que salgan en las convocatorias de empleo público en el ámbito sanitario alcancen el 85% de los existentes en la actualidad, lo que, en la práctica, supondría casi duplicar el volumen de personal fijo.
Sin embargo, el afán del Gobierno central es que esa tasa de estabilidad, que variará también según las especialidades convocadas, no cuente con la oposición de ninguna autonomía ni desencadene acusaciones entre regiones por el tipo de plazas que saldrán en cada territorio, según fuentes consultadas por este diario.
Esta voluntad por estabilizar el día a día de las áreas sociales y reducir la interinidad y el encadenamiento de contratos temporales en los servicios públicos también está detrás de lo aprobado en el día de ayer por el Consejo de Gobierno.
Conviene no olvidar que la legislación presupuestaria estatal para este año permite que se puedan incluir en las ofertas las vacantes que hayan estado ocupadas de forma temporal y de manera ininterrumpida al menos en los tres años anteriores al final de 2016. Una demostración más de que lo que se busca es paliar el enorme déficit de empleo público que sufren las administraciones y del que Castilla y León no es ajeno.
El dato que mejor indica que lo que se acaba de anunciar es el resultado de un trabajo meditado, consensuado y bien hecho por parte de la Junta es que esta oferta de empleo público, que viene a paliar el déficit de años de crisis, llega con el respaldo de los sindicatos y todos los agentes.