Rocambolescos criterios para eliminar consultorios
LOS MÉDICOS QUIEREN ser arte y parte en todo lo que tiene que ver con la Sanidad. Nadie duda de su profesionalidad, de su denodado esfuerzo que es uno de los puntales esenciales, unido al del conjunto de los profesionales de la sanidad castellana y leonesa, que apuntala las buenas notas y la notable percepción que la Sanidad recibe de aquellos que la utilizan, los pacientes.
Dicho esto, los facultativos no pueden pretender ser ellos quienes tomen las decisiones de la gestión y de la organización de ese sistema sanitario. Sin duda, su opinión, muy respetable, deberá ser escuchada y tenida en cuenta por las autoridades sanitarias, pero la decisión final sobre cómo se gestiona la Sanidad recae en la Administración, más concretamente sobre la Consejería de Sanidad. Y es que los médicos no son autoridad.
Bienvenido sea un estudio para plantear una reorganización de las zonas básicas de salud en el medio rural, pese a que olvidan por completo que desde la Junta con el conjunto de los grupos políticos de las Cortes se trabaja en la Ley de Ordenación Territorial donde los servicios sanitarios son una prioridad. Pero, desde luego, lo que no se puede plantear por meras razones de eficiencia, es el cierre de consultorios médicos en los pueblos.
Señalan los médicos de familia que los pueblos no quieren «perder al médico» y critica que «todo lo que toque al medio rural se presta a la demagogia», algo que, a su juicio, «frena la reestructuración del mapa sanitario», porque según indican «la población se resiste a los cambios». No, a lo que se resisten los castellanos y leoneses que viven en el mundo rural es a que se les quiera tratar como ciudadanos de segunda. A que se pretenda, en base a criterios universales que pueden servir en los grandes núcleos de población pero no en los pueblos,dejarles sin una atención médica de primera calidad. Criterios universales que llevan a la rocambolesca idea de querer clausurar consultorios rurales.
Eso es desconocer la idiosincrasia y la realidad de Castilla y León, que está conformada por un sinfín de pequeños núcleos rurales, a los que no se les puede dar un servicio de peor calidad por el mero hecho de serlo.Si como señalan los facultivos lo que buscan es la «mejor atención posible» a los pacientes, eliminando consultorios en los pueblos no es el mejor camino.
Es inaceptable que los facultativos pretendan arredrarse la toma de decisiones sob re la organización del sistema sanitario en todas y cada una de las zonas de salud que conforman el mundo rural. A ellos no les corresponde tomar esa decisión. Para eso, los ciudadanos son soberanos y eligen a quienes quieren que les representen y gestionen los servicios públicos. Zapatero a tus zapatos. Doctor a tus pacientes.