El grave problema de la lista de espera lastra la Sanidad
CASTILLA Y LEÓN cuenta con uno de los mejores sistemas sanitarios. Así es como lo valoran los diferentes informes, ya sean de carácter público o privado, además de las diferentes encuestas que se llevan a cabo entre los pacientes que lo califican con un notable alto.
Eso es una realidad innegable, que nadie cuestiona y que no se pone en duda.Realidad que, sin duda, está marcada por la gran labor que desempeñan los profesionales, médicos, enfermeras, ATS, celadores y un largo etcétera, que todos sin excepción dedican su esfuerzo y profesionalidad a ofrecer siempre el mejor servicio y con la mayor garantía y calidad a los enfermos que acuden a los centros de salud y hospitales.
Pero, dicho esto, existen lunares que aquellos que gestionan la Sanidad, con el consejero a la cabeza, están obligados a solucionar y eliminar. Y uno de los más grandes y graves es el de las listas de espera, que lastran el funcionamiento del sistema sanitario.
Unas listas de espera que se dispararon durante la crisis, por la eliminación de los conciertos y de las ‘peonadas’, pero que ahora ni siquiera la recuperación de las derivaciones y el aumento de las horas de quirofano logran reconducir las cifras.
Tanto es así que, un análisis de los números, demuestra que el plan de choque puesto en marcha por la Consejería de Antonio María Sáez para frenar, primero, y reducir, después, la larga espera quirúrgica no está dando el resultado esperado al suspender en su primer examen.
Un hecho que ha motivado que desde Sanidad se haya autorizado a los hospitales del Bierzo, Burgos, Salamanca, el Clínico de Valladolid y León a derivar actividad qurúrgica hacia las clínicas y centros hospitalarios concertados a fin de rebajar esa larga lista.
Especialmente preocupante es el caso del Hospital del Bierzo, donde la espera media se sitúa ya en los 243 días. Un triste récord que lleva a la desesperanza de los pacientes que están a la espera de una intervención. No es de recibo, se mire por donde se mire y se pretenda excusar con cualquier circunstancia externa, que una persona tenga que esperar de media casi un año para ser intervenido. Y, mucho menos, que haya casos de pacientes que lleven tres y más años esperando a ser operados, aunque sólo fuera uno. Ni siquiera triplicar los conciertos ha servido.
La Sanidad, como la Educación y los Servicios Sociales, el Estado del Bienestar, en defintiva, tiene que ser igual para todos y no pueden existir ciudadanos de primera y de segunda. Castellanos y leoneses que que sólo esperan 30 o 40 días frente a otros que llevan casi un año.
La Administración está obligada a tomar medidas y actuar ya contra unas listas de espera que lastran la Sanidad.