La Red Centinela ‘trabaja’ para la OMS
LA RED CENTINELA de Castilla y León ultima un modelo que permitirá la Organización Mundial de la Salud (OMS) medir la severidad de las pandemias de gripe de manera homogénea en todo el mundo y decidir si lanza o no una alerta en función de criterios objetivos. Este modelo responde a la necesidad de contar con herramientas a nivel mundial que eviten la ‘hiperalarma’ creada en 2009, cuando se sembró el pánico entre la población ante la declaración de una pandemia -fase 6- por una nueva gripe, la provocada por el virus A/H1N1, que se extendió a muchos países.
«Cuando surgieron los primeros casos, grupos de expertos empezaron a tratar de clasificar si se asistía a una epidemia alta, baja... No sabían si la epidemia era muy severa en términos de de gravedad, es decir, gente que ingresaba en el hospital; se desconocía su virulencia.. No tenían los datos, pero tampoco una herramienta para medir si estaban en lo esperado o la situación iba más allá», explica el coordinador de la Red Centinela, Tomás Vega, quien precisa que una vez que las conclusiones sean validadas en estos días, se incluirán en la guía para medir la gravedad de las pandemias. O lo que es lo mismo, en el documento de referencia para que todos los países sepan qué y cómo tienen que medir, cómo actuar ante una amenaza.
En la red participan de forma voluntaria 306 profesionales del Sistema de Salud de Castilla y León; entre ellos hay 119 médicos de Atención Primaria, 20 pediatras, 130 profesionales de enfermería y 26 epidemiólogos.