La recuperación no debe provocar más accidentes
CASTILLA Y LEÓN está a punto de registrar por tercer año consecutivo un aumento de la siniestralidad laboral. El informe publicado la semana pasada por la Junta revela un incremento del 6,5% en los accidentes y una acumulación de tres años seguidos de aumento entre enero y octubre.
La salida de la crisis no puede y no debe ir acompañada de un mayor volumen de siniestros en el puesto de trabajo o en los desplazamientos. Combatir este fenómeno debe ser una prioridad de las administraciones central y autonómica y de las organizaciones empresariales y sindicales.
Si resulta inaceptable que cada día se produzcan más de 70 accidentes en los puestos de trabajo, resulta inadmisible de todo punto que hayan muerto ya 31 trabajadores desde enero.
Hay que actuar en todos los frentes y ser conscientes de que las medidas implantadas no han logrado suprimir o reducir sustancialmente esta lacra. En primer lugar, es fundamental extender la conciencia de la prevención entre trabajadores y empresarios. Para ello, resulta imprescindible la implicación de los sindicatos y de las organizaciones patronales. Las dificultades para conseguir un puesto de trabajo han dejado en un lugar secundario la preocupación por la seguridad y la salud laboral.
A la vista de la evolución de la siniestralidad debería evaluarse si son suficientes las medidas incluidas en la II Estrategia Integrada de empleo, formación profesional y prevención de riesgos firmada este año y que culminará en 2020.
Trabajar a corto plazo con la Inspección es algo imprescindible también para evitar esta aceleración de la siniestralidad. Para ello, no es de recibo que se reduzcan las plantillas de este cuerpo, como ocurrió el año pasado. Pero también resulta imprescindible una labor a medio y largo plazo en el sistema educativo con el fin de que los futuros trabajadores entre en el mundo laboral con una mayor conciencia de la seguridad y la prevención.
Junto a eso, es necesario abordar campañas de sensibilización social.De la misma forma que la sociedad ha ido tomando conciencia en seguridad vial, lo que ha contribuido a rebajar las alarmantes cifras de fallecidos en carretera, es preciso lograr niveles similares de resultados en el ámbito laboral.
Especial atención habrá que tener en las empresas más pequeñas y en los nuevos contratados. Buena parte de los accidentes laborales se producen en estos segmentos de compañías y trabajadores.
La seguridad y la salud laboral deben ser un empeño de todos. Recuperar la inquietud y el tesón para rebajar las elevadas cifras de siniestralidad deben ser objetivos prioritarios de los próximos meses. Castilla y León está a punto de cerrar el tercer año consecutivo con aumento de accidentes laborales. Hay que evitarlo.