Silos se convierte en una galería de arte al aire libre
LAS CALLES de Santo Domingo de Silos (Burgos) se llenaron ayer de caballetes, lienzos y pinceles, pero sobre todo lo hicieron de arte. Por segundo año consecutivo, el Premio Silos de Pintura Rápida reunió a decenas de pintores llegados desde distintos puntos del país hasta la villa silense para inmortalizar uno de los pueblos con más encanto del país.
Un total de 55 personas se apuntaron a primera hora de un caluroso sábado con el ánimo de alzarse con uno de los cinco premios que establecen las bases de un concurso promovido desde la Fundación Silos.
El Monasterio de Santo Domingo de Silos volvió a ser el protagonista de buena parte de los cuadros que desde primera hora de la mañana se realizaron en las calles de la villa silente. El encanto de la abadía benedictina y su famoso ciprés coparon algunas de las obras que han de competir en la segunda edición de un certamen de calado nacional y que cada año atrae a amantes del arte de Burgos y de otras regiones.
Todos los participantes entregaron sus obras a las 19 horas para que fuera el jurado, compuesto por expertos en pintura y arte, quienes tomaran la decisión final.
El primer premio está dotado con mil euros y diploma; el segundo con 800 euros y diploma; el tercero con 600 euros y diploma; el cuarto con 500 euros y diploma y el quinto con 400 euros y diploma.
Además se hizo entrega de dos juegos de material de pintura valorado en 200 euros cada uno.