El sector del vino demuestra su valor
NO FALLA. Cada vez que el sector del vino de Castilla y León está presente en alguno de los innumerables certámenes, concursos y premios que se entregan, ya sea dentro o fuera de España, demuestra su valor.
Ya nadie duda que el sector vitivinícola de Castilla yLeón es un referente, en el mercado interior y cuando sale a competir con los más grandes, en el exterior. Una fuerza y pujanza que se puede hacer extensible a todo el ámbito agroalimentario de la Comunidad.
Desde estas mismas páginas se ha reiterado y defendido, en numerosas ocasiones, que la agroalimentación, y dentro de ella el excelso mundo del vino, es un bien tangible que esta tierra y las administraciones están obligadas no solo a mantener, sino a cuidar y apoyar para que su proyección sea aún mayor de cara al futuro. Algo que las diferentes políticas de las distintas administraciones, sobre todo de la Junta, pero también de las Diputaciones, durante los últimos años han sabido ver.
Los Premios Manojo, que ayer se entregaron en Tordesillas, son las constatación palpable, una más de que el trabajo está dando sus frutos. Que los profesionales que se dedican a la agroalimentación en la Comunidad son de los mejores en lo suyo. Esa, y no otra, es la razón de que copen prácticamente uno de cada tres de los galardones con los que los Manojo reconocen lo bueno del mundo del vino.
Castilla y León tiene potencial suficiente en el sector vitivinícola para hacer frente a los mejores. La calidad, las mejoras y la ingente inversión en Investigación, Desarrollo e Innovacion, la famosa I+D+i, que vienen realizando durante los últimos años ha hecho de las bodegas y de sus profesionales de los mejores del mundo.
Los Manojo no han venido a reafirmar lo ya sabido, que Castilla yLeón está magníficamente representada en lo que al sector vitivinícola y agroalimentario se refiere.
La consejera de Agricutura, Milagros Marcos, remarcaba ayer ante los productores, premiados o no, que el sector está sabiendo producir y apostar por los vinos de calidad. Algo que llevan haciendo durante años.
Ese es el camino y la dirección correctas. De los grandes profesionales y también, por qué no decirlo, de las políticas de apoyo que se vayan aplicando y poniendo en marcha dependerá que se avance aún mucho más en eso que está tan de moda, la competititvidad, que el sector agroalimentario, en general, y el vinícola, en particular, viene demostrando que tiene y de sobra. El último ejemplo son los Manojo que han vuelto a constatar el valor del sector.