Los cuatro años del caballero

J. Luis F. Del Corral.-El Mundo
HOY no es un viernes cualquiera. Seguro que el lector lo habrá notado al encender su radio o su televisor, al conectarse a internet, al repasar el periódico o al salir a la calle y ver cómo Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Albert Rivera, Pablo Iglesias o Alberto Garzón le reclaman ya su voto. Acaba de empezar la campaña electoral más disputada del último siglo. Y la más incierta; con los sondeos más volátiles y diferentes que la memoria permite recordar.
Esta semana vimos en Olmedo, jugando al dominó, la figura del caballero que ignorando a doña Inés, aspiraba a seducir a un grupo de personas mayores en un hogar del jubilado. No quiso «don Alonso» jugar la partida con los jóvenes competidores del 20-D porque está muy ocupado en sus labores de gobierno, pero no tuvo el más mínimo pudor de pasearse por Castilla y León, tierra maltratada con la minería, las oposiciones, la financiación y el propio desprecio al gobierno regional de su ahora queridísimo Herrera.
El caballero que coqueteó y animó a Bárcenas por sms se subió de nuevo a un banco en Benavente para, desde tierras zamoranas –la provincia de la Comunidad donde menos cayó el paro el último año-, presumir de creación de empleo.
Corrupción y paro, paro y corrupción. Las proclamas electorales de estos quince días tendrán estos denominadores comunes. Es posible que la memoria de todo lo que ha ocurrido en estos cuatro años se pierda, pero la elocuencia de los datos está ahí. En los cuatro años de Rajoy Castilla y León ha perdido 53.665 puestos de trabajo. La fuga de trabajadores a otros territorios o el desánimo ha tenido el efecto estadístico positivo de rebajar el paro en 5.664 desempleados. Para que nadie lo utilice manipulando datos a su antojo, hay que decir que la Comunidad cuenta hoy con 40.718 afiliados menos a la Seguridad Social.
Es el PP el que se somete a examen. Su reforma laboral, continuidad de la del PSOE, y su gestión de la crisis han traído más precariedad, han rebajado los salarios, han ampliado la pobreza… y han expulsado a muchos jóvenes preparados a otros países. Pero es verdad que la economía va mejor, crecemos al 3,4%. Los bancos están recuperando la felicidad con sus cuentas de resultados, las eléctricas declaran cientos de millones gracias a la generosidad ciudadana. El Ibex goza. «No todo va a ser negativo», me advierte un amigo del caballero. Tiene razón. «Te prometo que lo tendré en cuenta», le respondo.