Lo prometido es deuda
A IRRUPCIÓN de Podemos en el panorama electoral español generó tanta ilusión en los indignados por la crisis y la corrupción como miedo en los que las provocaron o las gestionaron. La expectación o la inquietud fueron generalizadas. Desde las grandes empresas del Ibex 35 hasta el PP, pasando por el PSOE e IU, alumbraron en España un pánico político sin precedentes. Hasta que el Podemos de la derecha, Ciudadanos, fue escalando posiciones.
Ahora, la marca Albert Rivera muerde en el caladero del PP y en menor medida en el del PSOE. Los intelectuales de Podemos juegan al travestismo; un día son anticapitalistas y llevan a Pablo Iglesias a manifestarse con los trabajadores de las subcontratas de Movistar y otro, respiran con la fuga de Monedero, presumen de no ser de izquierdas ni de derechas, y lanzan a Errejón a tierras más conservadoras.
¿Romperán mayorías absolutas los dos fenómenos televisivos? Ninguno tiene estructuras sólidas en Castilla y León, pero el tirón de sus dos hiperlíderes nacionales les otorgará votos que a otros les cuesta sangre, sudor y lágrimas conservar.
La campaña electoral más incierta y reñida empieza hoy. Herrera es el único candidato autonómico que repite; difícil de tumbar por su perfil y prácticas moderados y socialdemócratas, a pesar de los escándalos de última hora. Tudanca, el candidato socialista más flojo de la historia de Castilla y León, tendrá el peor resultado. El profesor Sarrión (IU), con un discurso y una imagen a lo 15-M, pelea con el kioskero podemita Pablo Fernández. Ambos, tan desconocidos como desconocedores del ámbito regional. El salmantino Luis Fuentes y su séquito de Ciudadanos quitarán escaños al PP. Ninguna mujer en cabeza.
Las promesas del programa están ya hoy en el papel. Cientos de páginas y miles de compromisos -ambiguos en demasiados casos-, fáciles de ignorar. Un ejemplo de ese juego de ambigüedades o imprecisiones lo marca Herrera. Dice el candidato popular, nada más abrir su página web, que «en el horizonte de 2019 Castilla y León estará en condiciones de recuperar el millón de ocupados». ¿Qué significa estar en condiciones de..? ¿Crear en 4 años 86.700 empleos? Ya no hay tiempo para pedir precisión. Tras el 24-M, todo se habrá olvidado. Alguien, con más autoridad que yo, debería proponer que cualquier dirigente que no cumpla el 75% de su programa quede automáticamente inhabilitado para volver a ser candidato. La noble política recuperará la dignidad porque lo prometido debe ser deuda.