Diario de Valladolid

PASCUAL LÓPEZ NUEZ / DIRECTOR GERENTE DE LA COOPERTIVA

"Los mejores años de Copiso están por venir. Hemos logrado una fórmula de éxito"

A finales de 2026 se jubila, después de 36 años en la cooperativa, convencido de que va a seguir creciendo gracias a la agricultura

Pascual López Nuez

Pascual López Nuezmario tejedor

Publicado por
Diario de Valladolid | El Mundo
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Llegó a Copiso como veterinario clínico de campo en el año 1990, después de estar trabajando un par de años en otra cooperativa agroganadera en la provincia de Castellón. Entonces la cooperativa iniciaba el desarrollo de la producción en integración, y después tomó las riendas de la dirección técnica de porcino, que abarcaba la nutrición, pero también la modernización de la fábrica de piensos, los sistemas de control de calidad o la formulación de piensos. En 2021 Pascual López tomó el relevo de Andrés García como director gerente y se marcó el reto de dar valor añadido a la producción agraria de la provincia y que la riqueza se quede en el territorio, el principal objetivo de la cooperativa por su compromiso con los agricultores y ganaderos de Soria.

Pregunta.– -Asumió la dirección de Copiso a principios de 2021 tras la jubilación de Andrés García. ¿Cuál ha sido la evolución de la cooperativa en estos cinco años?

Respuesta.– Ha mantenido la actividad ganadera que se desarrolló durante los años 2021 y 2020, cuando la industria del porcino en la provincia de Soria experimentó un crecimiento muy espectacular. A partir de entonces empezamos a tener cada vez más dificultad en lanzar nuevos proyectos ganaderos. Y en cuanto a la fabricación de pienso en Soria, estamos produciendo las mismas cifras que en 2020, unas 260.000 toneladas al año. Sí que hemos crecido en otras actividades fuera de la provincia, con el proyecto de Teruel, que es muy importante. Y hemos afianzado las bases de funcionamiento interno de la cooperativa, con las que espero que en un futuro siga trabajando Copiso.

P.– Pero la realidad es que lleva en Copiso desde 1990 que entró como veterinario clínico de campo, 36 años al servicio de la que es la empresa motora de la provincia... Hágame un balance de su vida laboral.

R.– En este tiempo se ha llevado a cabo una gran reforma agraria y ganadera y con ella se ha pasado de una explotación familiar a la agricultura y ganadería industrial, lo que ha supuesto un desarrollo enorme de todo lo que es la actividad. Se ha mejorado en calidad de vida, todo ha evolucionado muy favorablemente en estos últimos años. Y además estos cambios han hecho que el formato de la cooperativa sea un formato de éxito.

Sí que es cierto que en estos años hemos crecido mucho en implantación a nivel de en implantación en el tema agrícola. Si en el año 2000 estábamos en un 30% de cota, hoy seguramente ya pasamos el 40%. Y hemos crecido en número de socios. En el año 2000 había 1.250 y hoy hay más de 1.400. Además, casi todos los que se incorporan son socios con un nivel alto de actividad. También hemos crecido mucho en actividades destinadas a ganar en valor añadido, de modo que hemos crecido en eficiencia, en hacer las cosas mejor. Sin olvidar el aumento en el número de trabajadores, que hemos pasado de 130 puestos directos a 174, y en facturación de 216 a 326 millones sacando la misma producción de cerdos.

P.– ¿Se queda algo pendiente?

R.– Cuando cogí las riendas había un proyecto de ampliación de la fábrica de piensos ligado a las expectativas de crecimiento del porcino que se han frustrado completamente. Afortunadamente, no hicimos la planta porque hubiera sido una inversión bastante mala, de modo que creo que es una de las mejores decisiones que he tomado en mi fase de gerencia. Ahora no tiene sentido pensar en una ampliación de la fábrica, que es una herramienta que tiene que estar próxima a donde se encuentra la producción ganadera, ya que en nuestra área hay todavía proyectos de granjas pendientes desde el año 2000 y todavía no han salido adelante. Era una cuestión de aplicar el sentido común. Y en todo caso si tenemos que invertir en una planta podría ser en Cuenca con nuestra actividad ganadera, donde el sector estaba un poco parado y ahora se va a retomar. No tiene sentido desplazar el pienso muchos kilómetros.

P.– ¿Pero todo el cereal que se produce en Soria no se consume en la provincia?

R.– Es una lástima. Está vinculado con la actividad porcina, porque podría haber el doble de los animales que hay, medio millón, aunque luego se produce un millón por su capacidad reproductora. Además, aunque se duplique la carga ganadera estaríamos en una tasa muy razonable en la provincia. El problema es que necesitaríamos más gente para trabajar en las granjas y no encontramos.

P.– ¿Ha tocado techo Copiso?

R.– Sí en la actividad ganadera y en la provincia de Soria, pero por las trabas administrativas. No se prohíben, pero los trámites se dilatan tanto en el tiempo que al final los promotores acaban desistiendo por falta de rentabilidad o de interés. Parece que hay sectores, como el de las bodegas y el vino, mejor vistos para las administraciones, y cualquier iniciativa ganadera que hay nueva ya hay una serie ya está una estructura montada para poner alegaciones, para alargar plazos y trámites. Al final pasan los años y lo que en su día era un proyecto interesante, deja de serlo. Es el caso de una granja planteada en Narros, que lleva cinco años de retraso. Si finalmente sale adelante, va a costar más del doble del presupuesto que había inicialmente con los precios de la construcción disparados. Donde sí hay expectativas para crecer es en Teruel, con la granja de Monreal del Campo ya funcionando. Tenemos otros proyectos pero con la crisis de la Peste Porcina African los hemos ralentizado.

P.– -¿Entonces hay margen para que Copiso siga creciendo?

R.– En la actividad agrícola. Conforme Copiso implanta servicios en una zona vemos que hay un potencial de crecimiento muy importante. Ahora, en Almazán, donde hemos desarrollado instalaciones, hemos aumentado de manera espectacular. Hay zonas donde ya estábamos tradicionalmente muy implantados, como la zona de San Esteban, pero había otras donde no estábamos tan implantados y en la medida en que en la que hemos incrementado los servicios, como en Rioseo, hemos crecido mucho. De hecho, tenemos un proyecto también para desarrollarnos en la zona de Arco de Jalón, donde los almacenistas están desapareciendo y para evitar que se quede sin servicios vamos a expandirnos para estar presentes. Porque aunque es una zona de actividad muy irregular, donde unos años se puede recoger mucho cereal y otros nada si vienen secos, creemos que tiene mucho potencial porque se podrían incorporar una parte importante de agricultores de la provincia limítrofe de Zaragoza, e incluso de Guadalajara.

Por todo ello, creo que no pararemos de crecer en unos cuantos años en el tema agrícola. Posiblemente podamos implementar alguna política de alianzas con empresas, pero ya fuera de nuestro entorno provincial. Y la idea es ser cada día más eficientes y sacarle más rentabilidad a lo que ya tenemos.

P.– ¿Le augura muchos años a Copiso?

R.– Creo que los mejores años de la cooperativa están por venir, a pesar de épocas de crisis, como ha habido en los 36 años y medio que llevo en Copiso, porque estoy convencido de que nuestra fórmula es una fórmula de éxito en la que el tiempo juega a nuestro favor. Es más, Copiso va a tener una posición de futuro muy interesante.

P.– ¿De toda su trayectoria en Copiso con qué se queda?

R.– Con las personas que he conocido trabajando de muchísimo valor humano y profesional, desde la propia plantilla a los socios de la cooperativa. Me quedo con la satisfacción de haber conocido el sector y de haber viajado muchísimo, pero sobre todo con la gente y las amistades que este trabajo me ha permitido hacer. Mucho más que los logros económicos conseguidos en un sector que igual que te da alegrías, te puede dar tristezas. La cuestión es aplicar el sentido común e intentar hacer las cosas lo mejor posible.

P.– ¿Qué consejo da a su sucesor?

R.– Eduardo Sevillano y yo llevamos trabajando juntos muchos años y hemos ido en sintonía todo el tiempo. Sabe perfectamente lo que tiene que hacer y estoy muy tranquilo porque va a haber una continuidad de la cooperativa. Se queda en muy buenas manos.

tracking