SUBVENCIONES
Castilla y León cobra 1,6 millones de la reserva de la PAC
La asignación correspondiente a 2025 llega a 332 agricultores y alcanza 15.112 hectáreas

Fincas de cereal en Espinosa de Cerrato (Palencia)
Castilla y León recibe 1.569.310 euros de la Reserva Nacional de la PAC 2025 para 332 agricultores y ganaderos de la Comunidad. La asignación alcanza 15.112 hectáreas y supone un respaldo directo a la renta agraria. La medida llega en un contexto de elevados costes de producción y volatilidad de precios. El apoyo resulta especialmente relevante para explotaciones familiares. El sector primario vuelve a situarse como eje estratégico autonómico.
El reparto ha sido efectuado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación dentro del Plan Estratégico de la Política Agraria Común 2023-2027. A nivel nacional, la Reserva Nacional ha distribuido más de nueve millones de euros entre cerca de 1.900 beneficiarios. Castilla y León concentra una parte significativa del total. El objetivo es facilitar el acceso al pago básico a quienes no disponían de derechos suficientes. Se busca reforzar la equidad del sistema.
La Comunidad mantiene un papel protagonista en la PAC al contar con la mayor superficie agraria útil del país. El cereal y la ganadería extensiva sustentan buena parte de su economía rural. Esta inyección económica mejora la estabilidad financiera de numerosas explotaciones. También contribuye a fijar población en zonas afectadas por la despoblación. El impacto territorial es notable.
El importe medio por beneficiario ronda los 4.700 euros, aunque varía según superficie y orientación productiva. La Reserva Nacional corrige desequilibrios históricos en el acceso a ayudas. Permite la incorporación plena de nuevos agricultores al sistema de pagos directos. Se refuerza así la igualdad de oportunidades en el campo. El respaldo económico aporta certidumbre a medio plazo.
El relevo generacional es uno de los ejes prioritarios de esta herramienta. Castilla y León destaca por el número de jóvenes incorporados en los últimos años. Estas ayudas facilitan la consolidación de proyectos en sus primeras campañas. La estabilidad de ingresos favorece inversiones en modernización. El objetivo es garantizar continuidad y competitividad.
Las 15.112 hectáreas vinculadas reflejan la dimensión territorial del apoyo. Buena parte corresponde a cultivos herbáceos de secano, aunque también se beneficia la ganadería. En zonas de montaña y áreas menos productivas, la actividad agraria resulta esencial para el equilibrio ambiental. La ayuda contribuye a mantener explotaciones activas. Se refuerza la sostenibilidad económica y territorial.
Las organizaciones profesionales agrarias han valorado positivamente la asignación. Consideran que fortalece la viabilidad de pequeñas y medianas explotaciones. No obstante, reclaman simplificación administrativa y mayor previsibilidad normativa. La estabilidad regulatoria es clave para planificar inversiones. El sector demanda mayor agilidad en la gestión.
Con esta asignación, Castilla y León afronta la campaña con mayor respaldo financiero y los beneficiarios podrán activar los derechos dentro del calendario oficial de pagos.