Diario de Valladolid

ACTIVIDAD

Campo en ecológico

Castilla y León cuenta con una superficie agrícola dedicada a la producción ecológica de 36.848 hectáreas, un 3,5% más respecto a 2015, según datos del Ministerio / Desde Caecyl reclaman un «impulso» del Plan Estratégico y «más transparencia»

Juan Gay, productor ecológico de Megeces (Valladolid), en una parcela de zanahorias junto al presidente del Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León, Juan Senovilla.-M.C.

Juan Gay, productor ecológico de Megeces (Valladolid), en una parcela de zanahorias junto al presidente del Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León, Juan Senovilla.-M.C.

Publicado por
Marisol Calleja

Creado:

Actualizado:

Los últimos datos de producción ecológica en España facilitados por el Ministerio de Agricultura, y correspondientes a 2016, confirman la tendencia de crecimiento «sostenido» del sector. La superficie ha aumentado un 2,5% respecto al año 2015, alcanzando dos millones de hectáreas en el ámbito nacional, con 39.744 operadores. De ellas, 36.848 hectáreas de superficie total corresponden a Castilla y León, la comunidad autónoma con mayor extensión, aunque todavía con una actividad ecológica menor que en el resto de España, a pesar del incremento del 3,5% respecto al año 2015 y un total de 840 operadores agrícolas y ganaderos.

Crece la producción ecológica en los últimos años, la transformación, el consumo y la demanda, según destaca Juan Senovilla, presidente del Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León, Caecyl, que confirma unas 50 incorporaciones al año, al tiempo que lamenta que la Comunidad siga, a pesar de ello, «a la cola de España» en este tipo de producción.

Senovilla se refiere, en este caso, al Plan Estratégico 2016-2020 aprobado hace un año por la administración autonómica, como «revulsivo» del sector ecológico, y que, en su opinión, se está desarrollando «lentamente» y con «cierta opacidad». Un Plan con 53 millones de euros, que creen se debería «reactivar» para apoyar a estas producciones de calidad «que son cada vez más apreciadas en los mercados».

Desde Caecyl aluden, por ejemplo, a la línea que tiene que ver con los mercados locales de la que «aún no se han publicado las bases». De forma general, piensan que «hace falta más transparencia» para que todas las actuaciones lleguen al sector, en términos de formación, investigación, prácticas o una mayor conexión con los productores, para que éstos sepan «lo que tienen entre manos».

Juan Gay, agricultor de la localidad vallisoletana de Megeces, produce en ecológico desde el año 2009. Tiene agricultura, ganadería avícola, y también transforma. Este profesional recuerda que en la Comunidad no ha habido ayudas a la producción ecológica durante dos años. «No podemos estar compitiendo en desigualdad con aquellas comunidades que sí las convocan», además, en mayor cuantía. Se refiere en este caso a la importancia de la «voluntad política». Este agricultor lamenta también que el apoyo que recibe ahora se reduzca al 80%, al contar con un contrato anterior en vigor, algo que no entiende. Y es que, en su opinión, es una «torpeza» no apoyar a un sector cuya actividad «repercute» directamente en la economía del medio rural.

Precisamente, desde la UCCL, Jesús Manuel González Palacín, apuesta por «normalizar» la convocatoria de ayudas al mantenimiento y la producción ecológica para que los agricultores «no se desanimen». Petición a la que se unía recientemente la Alianza UPA-COAG, que instó a la Junta al desarrollo de las medidas del Plan Estratégico regional para «impulsar» esta actividad.

Un sector que tiene entre sus debilidades una estructura de comercialización y consumo interno «muy poco desarrollada», además de otras dificultades. Entre ellas, los problemas para encontrar medios de producción ecológica, sobre todo semillas, y para acondicionar los granos, además de un déficit en investigación y formación, como queda patente en el Plan Estratégico de Producción Ecológica de la Junta.

Aspectos, todos ellos, en los que incide la estrategia autonómica y cuya puesta en marcha supondría, según Caecyl, un verdadero impulso al sector. No hay que olvidar que se trata del primer Plan puesto en marcha en esta materia desde Castilla y León.

Cuando se habla de producción ecológica, suele hacerse también del elevado precio final de los productos, lo que supone un «obstáculo» para un mayor consumo, además de la escasa información, y el predominio de canales de distribución largos o en manos de grandes grupos de distribución que «alejan» al productor del consumidor.

Es por ello, quizás, por lo que Juan Gay apuesta por vender directamente sus productos, «sin intermediarios». Este es su caso particular. De esta forma, cree que el precio es «bastante justo» en comparación con el convencional. Tiene claro que lo «ideal» sería «eliminar» las ayudas y «vender al precio que tiene que ser», algo que en estos momentos no siempre se cumple.

Por provincias, y según el Caecyl, se puede decir que Zamora es la primera en términos de producción ecológica, mientras que Segovia es «la mejor situada» en elaboración. Juan Senovilla apunta a «importantes» incorporaciones, especialmente, en el sector vitivinícola, así como la introducción, por otra parte, de cultivos «novedosos», como la trufa en ecológico, con explotaciones en Soria y Valladolid. En esta materia, lamenta que «no quede otro remedio que experimentar con el ensayo-error», ante la falta de investigación.

A pesar del impulso a la producción ecológica en los últimos años, hay dos provincias que siguen a la «cola de la comunidad», como son Soria y Salamanca, donde el sector «no repunta», según el Consejo. Por otra parte, de los 841 operadores, 767 son agrícolas y 74 explotaciones ganaderas, a los que hay que sumar 250 industrias, como confirman los datos del Mapama.

Uno de esos productores es Juan Luis Fradejas, cuya familia gestiona una explotación ecológica en Villalba de la Lampreana (Zamora), desde hace siete años. Este graduado en ingeniería agrícola de INEA apostó por esta producción que, advierte, exige «formación y conocimientos». No le asustan los controles oficiales, más bien al contrario, cree que sería bueno la existencia de auditorías periódicas para comprobar que «todo se hace bien». Defiende estas prácticas, por eso, su proyecto de carrera fue precisamente la transformación de su explotación en ecológico.

Opina que el apoyo a los productores es «cada vez mayor», aunque reconoce que mucha gente se incorpora «solo para cobrar la subvención», en relación a los denominados «cazaprimas». El sector tiene un gran potencial para cubrir la demanda regional que ahora abastecen otras comunidades e incluso países europeos.

tracking