Helena Muelas, la reina enóloga
La viticultura ofrece viñedos únicos de Denominación de Origen Rueda en Ávila

Helena Muelas y su hermana Reyes sentadas a los pies de la escultura de la Reina Juana, frente a las casas del Tratado en Tordesillas.
Se llama Helena y es de Tordesillas. Es enóloga y viticultora. Es descendiente de Quintín Muelas. Además, fue reina Juana en Tordesillas tras cumplir con los requerimientos de montar a caballo, conocer la historia de nuestra reina y tener 30 años.
Aún recuerdo ese día en que, por esas casualidades de la vida, un servidor se coló de franciscano en la comitiva durante la recreación y ahí estaba en su montura la primera reina en la enología de Castilla y León. Me agrada empezar así. En la añada de 1886, Quintín Muelas Carrión se estableció en Tordesillas en el número tres de la calle Santa María, a pocos metros de la Plaza Mayor. Han pasado muchos años, 137 ciclos vegetativos y la familia sigue fermentando y criando vinos bajo las entrañas de la casa familiar.
Los 'quintines' fueron pasando a sus descendientes las viejas cubas. Si este episodio de vinos ocurriese en cualquier población del mapa del vino regional, no sería relevante. Pero lo es cuando es en Tordesillas, la villa histórica, la de la reina Juana de Castilla, y la del Tratado donde nos repartimos los océanos con los portugueses. El mejor enclave geográfico, cruce de caminos y emergente destino turístico.
La joven enóloga Helena Muelas y su hermana Reyes -con su padre Quintín en la rebotica- siguen elaborando, criando y vendiendo el vino en el mismo sitio. Pero ahora con garantía de continuidad, porque Helena ha demostrado en la última década que tenía muy claro su sitio y el de sus vinos en al mapa de Valladolid y, por supuesto, en la Denominación de Origen Rueda. Un tándem que ha funcionado, pues Reyes es diseñadora y responsable del marketing.
Ambas han cambiado los registros enológicos, el diseño de las etiquetas y las prácticas culturales en sus majuelos, los últimos de Tordesillas pasando el río. Sus vinos son los únicos de la Villa del Tratado con DO Rueda y sus viñas, inscritas desde hace años, avalan la producción familiar.
Helena ha logrado el aplauso de prescriptores y profesionales de sus vinos. Recientemente ha salido el primer tempranillo con DO Rueda catalogado con la máxima categoría de la DO Gran vino de Rueda. Si a esto unimos un rosario de premios y menciones, nadie pondrá en duda el valor de los Muelas por mantenerse vivos sin renunciar a los viejos vinos generosos ni a los avances técnicos que permiten la elaboración de blancos, semidulces, varietales, crianzas, generosos, vermut y otras elaboraciones, todas ellas dentro del momento enológico que vivimos.
La afluencia de visitantes y profesionales a la bodega se incrementa cada año. Catas, degustaciones, relatos en primera persona y las bajadas a las cuevas subterráneas se han convertido ya en visita obligada para los que llegan a Tordesillas. Helena no se detiene. Experimenta con distintos tipos de barricas, conserva los viejos toneles y las barricas bordelesas de roble americano y francés y además experimenta con roble español y madera de acacia, lo que incrementa los matices en sus vinos.
Las catas en la bodega se convierten en un muestrario interesante, pues sus tintos de tempranillo 'Muedra', su vino generoso 'Osluga', el 'Lagartolapeña' y la nueva línea de 'Helena la lía' entre otros, satisfacen a enoturistas y profesionales.
Sus viñedos en el Barco de la Peña, a escasos metros del Duero, y los tempranillos de la ladera de la Almendrera son el cimiento de todos sus vinos. Moscatel de Alejandría, verdejo y tempranillo son la base varietal de sus vinos. Entre ellos, su vino "Precioso", un verdejo con más de cien años de historia gracias al sistema de criaderas y soleras. Bodegas Muelas es ya un producto turístico a visitar y catar en Tordesillas.