GASTRONOMÍA
Los platos del Susi, cuarenta años después

Dino Jorge y Verónica del Palacio , con un plato de champiñones en Latinta.-
En la añada del 2016, Verónica decidió volver a la actividad hostelera que había heredado de su familia. Desde el primer momento, tuvo muy claro que quería recuperar la cocina del Susi, que durante cuarenta años regentaron sus padres en la localidad de Toro. No la detuvo el hecho de plantear un negocio de hostelería como gastrobar, pues en la comanda de Latinta encajaban a la perfección los champiñones, los pinchos morunos, las gambas y las mollejas que, entre otras raciones, hicieron célebre al bar toresano que un día atendieron sus padres, Cándido y Josefa. Verónica del Palacio ha demostrado su vocación por la hostelería, la cocina y el vino y, en solo tres años, Latinta se ha convertido en una referencia de la oferta enogastronómica de la capital del vino de Toro. El complemento, siempre con raciones, lo aportan las chuletas, los huevos rotos, el lagarto ibérico o las croquetas. Todo ello acompañado de un buen número de referencias de vinos de calidad, la mayor parte de la DO Toro. Verónica y Dino, su marido, han conseguido lo más difícil: triunfar con su cocina sin ser un restaurante convencional y lograr, con acierto, llenar el establecimiento con sus catas de vinos y sus espectáculos musicales. Sin duda, un buen ejemplo de las nuevas tendencias, pero sobre la base de un cimiento de amor a la hostelería. La actitud ante el servicio y la capacidad creativa, no solo en los platos, sino en la decoración y la puesta en escena de los pequeños espectáculos culturales, contribuyen a la oferta del enoturismo toresano. Es una satisfacción encontrar una mesa y una cocina que ha sido capaz de recuperar viejos platos que un día triunfaron entre los toresanos y, casi medio siglo después, siguen teniendo la misma aceptación, ya que la receta es la misma que utilizaba su padre Cándido, tal y como asegura Verónica. Muchas veces se ha planteado dar un giro hacia el restaurante convencional, pero se encuentra más cómoda en ese triunvirato de música, cocina y vino que tantos aplausos le está granjeando por el momento. Latinta y sus raciones son ya parte de la oferta gastronómica del Toro del siglo XXI.