SORIA
El diccionario para la Fisioterapia
Un estudio desarrolla una herramienta que emplea el código internacional sobre la discapacidad para evaluar las dolencias músculo esqueléticas de los pacientes y facilita homogeneizar datos a los profesionales

Héctor Hernández, a la derecha de pie, acompañado de compañeros de la Facultad de Ciencias de la Salud que han colaborado en el estudio
Los trastornos músculo esqueléticos afectan a más de 1.700 millones de personas en todo el mundo y causan dolores crónicos que en general afectan de manera directa a una calidad de vida de aquellos que las padecen. Además, este tipo de dolencias causan discapacidad, por lo que demandan importantes necesidades de rehabilitación de las que se hacen cargo los fisioterapeutas.
Las alteraciones músculo esqueléticas han estado bien definidas para los profesionales sanitarios, sin embargo, la discapacidad parece que es un concepto más vago.
Existe la Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y Salud (CIF), desarrollada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es un marco estándar y universal que permite describir la salud y las dimensiones relacionadas con ellas, en la que se define la discapacidad no solo como una condición médica, sino como una situación interactiva entre la salud y otros factores como los ambientales y los personales.
La CIF se convierte así en una herramienta válida para establecer la relación entre las enfermedades que se tratan en Fisioterapia y la discapacidad.
El fisioterapeuta soriano Héctor Hernández Lázaro ha realizado un estudio, en el marco de su tesis doctoral, en el que ha desarrollado un conjunto básico de clasificación internacional de funcionamiento de discapacidad y la salud, las conocidas CIF, dirigidas a la evaluación de las dolencias músculo esqueléticas en las unidades de Fisioterapia en atención primaria y que permite relacionarlas con la discapacidad de los enfermos. Se trata de una especie de guía que sirve para optimizar el trabajo terapéutico a las necesidades de los pacientes. Este trabajo obtuvo uno de los premios de investigación e innovación en salud de la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Soria.
«Para la Atención Primaria y para Fisioterapia no existía un modelo específico de estas características», explica Héctor Hernández, que tras el estudio ha acotado en unas 40 categorías, que son las más relevantes, con las que se puede recabar información de los pacientes en las consultas de Fisioterapia para establecer relación entre las dolencias músculo esqueléticas y la discapacidad .
Se trata de las primeras que incluyen factores personales, además de los clínico, y ha permitido crear un manual, a modo de ‘diccionario’, para el uso de los profesionales.
Como punto de partida el experto tomó de base la Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y la Salud, pero al ser tan extensa dado que cuenta con 1.500 categorías, pensó en realizar una selección de las más relevantes a las que se sometió a un proceso de validación.
El método empleado fue un estudio Delphi en dos rondas para identificar las categorías más destacadas de la CIF en el campo de la Fisioterapia. Esta técnica permite obtener opiniones de expertos de manera equitativa y alcanzar un consenso sobre un tema determinado. En esta ocasión se recabaron los puntos de vista de fisioterapeutas, pacientes e investigadores. De estos últimos, Héctor Hernández consultó numerosas publicaciones.
Los participantes fueron reclutados a través de una red de contactos y participaron cerca de 80 profesionales de área que trabajan en la sanidad pública y 300 pacientes de distintas provincias de Castilla y León. En una primera ronda, se les pidió a los participantes que calificaran la relevancia de las categorías CIF seleccionadas y si consideraban que se tenía que incluir otras.
En la fase inicial del estudio se recogió un gran volumen de datos, explica Hernández, gracias a los grupos focales de pacientes a los que se les propuso un tema para hablar sobre sus dolencias, información de la que se extrajeron las categorías CIF más relevantes a tener en cuenta.
Los datos que se recogieron en un estudio preliminar y se dio pasó a una segunda ronda, en la que los datos se mostraron a un panel de expertos, formado por 22 fisioterapeutas de toda España, a los que se les solicitó si deseaban incluir o excluir las respectivas categorías en el conjunto de la CIF para el tratamiento de las enfermedades músculo esqueléticas en los centros de Fisioterapia de atención primaria.
El resultado ha permitido desarrollar una herramienta que emplea el uso del lenguaje de la Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y Salud (CIF) en la descripción de la discapacidad en pacientes del área de Fisioterapia. Además posibilita la codificación homogeneizada de la información, facilitando en un futuro el desarrollo de aplicaciones de historia clínica específicas.
Hernández Lázaro asegura que el empleo de esta guía de evaluación ayudará a la aplicación de terapias más acertadas a los enfermos, pero sobre todo mejora aspectos como la recogida de información más organizada, que en un futuro se podría codificar de una manera homogénea para establecer patrones clínicos.
«Hasta ahora se había valorado la discapacidad, pero teníamos una información dispersa que no se podía explotar bien y eso era una carencia», manifiesta el experto, que expone las posibilidades de aplicar la Inteligencia Artificial a los datos recabados a través de esa herramienta.
«Homogeneizar los datos en Fisioterapia es importe porque los hace comparables», sostiene el experto, «en atención primaria se ven al año unos 600 enfermos y si los datos son homogéneos tenemos muestras más grandes y los resultados son más fiables», agrega.
En definitiva es un instrumento válido para aplicar una planificación más eficiente de los recursos sanitarios públicos.
Para realizar el estudio, Héctor Hernández contó con la colaboración de compañeros de Sacyl de Castilla y León para la recogida de datos, así como de profesores de la Facultad de Ciencias de la Salud de Soria, donde ha cursado su tesis doctoral.
La guía con las 40 categorías CIF para dolencias músculo esqueléticas se ha testado en 400 pacientes para confirmar que las seleccionadas son las más adecuadas. Un trabajo del que todavía no se han extraído conclusiones porque está en proceso de recogida de datos.