PUBLIRREPORTAJE SOSTENIBILIDAD
«Tratamos de mejorar la calidad de vida»
Entrevista a SUSANA MORENO Decana del COACyLE

Susana Moreno, decana del COACyLE
El Green Building Council España establece que el país inició el 2020 con 26 millones de viviendas, las cuales son responsables del 40% de las emisiones de CO2 y el 30% del consumo energético. Sobre esto reflexiona Susana Moreno Falero, decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y León, COACyLE.
Pregunta.- ¿Por qué considera que es importante apostar por la sostenibilidad desde la arquitectura?
Respuesta.- Es fundamental seguir avanzando en este ámbito porque el impacto de las edificaciones en el cambio climático es elevado.
Los edificios en las zonas urbanas son los responsables de un alto porcentaje del consumo global de energía y de las emisiones globales de CO2, por ello es crucial que los edificios sean más eficientes.
Además, debemos hacer una mejor gestión de los recursos naturales que empleamos en la construcción, porque son finitos.
El COACyLE sostiene que debemos acelerar la rehabilitación de los edificios para luchar contra el cambio climático
Los nuevos criterios de diseño de edificios más sostenibles, no solo producen una reducción de la demanda energética, también contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas, haciendo edificios más saludables y adaptados a los actuales criterios de confort.
Quien define los parámetros de calidad y las exigencias mínimas de sostenibilidad de los edificios es Europa, a través de las directivas que luego trasponemos a España.
Ahora mismo hay una nueva directiva europea de eficiencia energética (EPBD) que introduce nuevas exigencias que deberán cumplir los edificios para conseguir el objetivo de descarbonización del sector de la construcción para 2050 al que nos hemos comprometido.
Pregunta.- ¿Cómo se podría hacer este proceso de actualización de los edificios en Castilla y León?
Respuesta.- Los nuevos edificios se construirán más sorbibles y con un consumo de energía casi nulo. Pero el 58% de los edificios existentes se construyeron antes de 1980, por lo que son anteriores a la primera normativa que definía exigencias mínimas de aislamiento térmico.
Se calcula que para que España cumpla los compromisos de descarbonización, en 2050 deberíamos estar rehabilitando 300.000 viviendas al año, que en Castilla y León equivaldría a unas 16.000 y solo se están rehabilitando unas 2.200.
Se ha hecho un esfuerzo importante y se ha incrementado de media la rehabilitación en un 70% desde 2019, pero queda mucho por hacer y debemos hacerlo con cabeza.
Lo primero es que el edificio sea seguro, lo segundo que sea habitable y después resolver la accesibilidad, que es uno de los graves problemas de nuestros edificios antiguos.
A partir de ahí mejoraríamos la eficiencia energética con actuaciones ‘pasivas’, lo que llamamos ‘abrigar el edificio’ para que gaste lo menos posible. Y entonces podemos incorporar instalaciones más eficientes y energías renovables.
De esa forma, no solo se gastará menos energía durante toda la vida del edificio, sino que, además, mejoraremos la seguridad, accesibilidad y confort acústico y térmico. En definitiva, así mejoramos la calidad de vida de las personas que viven en estos inmuebles.