FÚTBOL / MERCADO DE FICHAJES
Stipe Biuk, cerca de volver a la MLS
El extremo croata habría alcanzado un acuerdo con el FC Montreal, pero falta el entendimiento entre clubes para que se materialice su salida
Biuk se lamenta en el partido ante el Castellón en Zorrilla.
Las salidas siguen marcando el ritmo del mercado del Real Valladolid. Con una plantilla de 33 futbolistas, priman los movimientos de salida. La dirección deportiva trabaja para encontrar destino a varios de los futbolistas que no entran en los planes de Fran Escribá y del club. El primero en desfilar será Xavi Moreno, rumbo al Sabadell, pero parece que una de las operaciones avanzadas, para abandonar el José Zorrilla es la de Stipe Biuk.
El extremo croata habría alcanzado un acuerdo con el CF Montreal, de la Major League Soccer estadounidense, y el Real Valladolid espera ahora una oferta formal del conjunto canadiense para cerrar el traspaso. Biuk, por el que el club blanquivioleta invirtió cerca de cuatro millones de euros tras ejecutar la opción de compra impuesta por Domingo Catoira, podría continuar su carrera en la MLS, lugar del que llegó a Valladolid en la 2023/2024 en forma de préstamo, si las negociaciones entre ambas entidades llegan a buen puerto, según informa Lorenzo Lepore.
Las llegadas de Yeray Cabanzón (todavía no oficial) y Kaj de Rooij, unidas a los ya incorporados anteriormente Iván Alejo, Lucas Sanseviero y Amath Ndiaye, además de las llegadas de Luis Chacón y Víctor Fernández, que también pueden actuar en un costado, han terminado por dejar al croata sin espacio en una demarcación con una competencia muy elevada. Su salida permitiría, además, liberar una ficha y parte de la masa salarial en un mercado en el que el club prioriza las ventas antes de afrontar nuevos movimientos.
La etapa de Biuk en Valladolid tampoco ha respondido a las expectativas que despertó su fichaje. El extremo llegó procedente de Los Angeles FC como una de las inversiones más importantes de la entidad en los últimos mercados, pero nunca consiguió asentarse. Llegó con 20 años y una gran proyección habiendo estado incluso nominado al ‘Golden Boy’ en 2022, pero su conformismo y su bloqueo mental pesaron más que su fútbol, que no dejó más que destellos puntuales.
De hecho, desde su desembarco en la ciudad del Pisuerga, necesitó más de 40 partidos oficiales para estrenarse como goleador, un tanto que llegó la pasada temporada frente a la UD Las Palmas. Ese es su único tanto en Valladolid, a lo que hay que sumarle seis asistencias, tres en el momento de su llegada siendo importante y otras tres al inicio de la pasada campaña.
Y es que, sus temporadas suelen tener un denominador común: grandes inicios que duran poco más de un mes y un eclipse total en el tramo intermedio que apaga por completos esos rayos de luz mostrados para que solo vuelvan a salir a cuentagotas y en momentos puntuales. Tampoco las cesiones acumuladas en el Hajduk Split de su país han servido para relanzar su carrera y, a sus 23 años, todo apunta a que buscará un nuevo comienzo en el país que le hizo jugador.