El club ata a una joya de la cantera
Sergio Merino, centrocampista del Juvenil y en edad cadete, renueva pese al interés por él de Real Madrid y Barcelona

Sergio Merino, con el Juvenil A blanquivioleta.
Las salidas gratis de jugadores con talento han fluido en la etapa de Ronaldo en la presidencia de un Real Valladolid, incapaz entonces de sopesar de la forma debida el talento emergente. No sólo existe el reciente y doloroso ejemplo de Chuki, al que se debió atar con un contrato de duración media antes de establecerse con el primer equipo, pues existía la posibilidad de que explotase. Así se habría evitado el triste culebrón de esta temporada.
El hijo de Víctor Fernández, del mismo nombre y que ha heredado el talento de su padre, se fue al Levante por una pequeña diferencia entre la ficha que pedía y la que en Zorrilla estaban dispuestos a pagar. Tras jugar en categorías inferiores azulgrana, fue cedido al Valencia Mestalla y a sus 18 años el vecino rico lo ha fichado para establecerlo en su primer filial. Este verano hará la pretemporada con el primer equipo che.
Otro ejemplo doloroso lo dan los hermanos Adrián y Álex Cantalapiedra. Desde muy pequeños llamaron muchísimo la atención en el Laguna (84 goles en 20 partidos de Álex, en Liga alevín) , pero no fue su vecino blanquivioleta quien los fichó, sino el Villarreal. Ambos forman parte del club amarillo y a sus 16 y 14 años, respectivamente, siguen creciendo en una de las mejores canteras de España.
En Zorrilla parece que han despertado y cerrado el grifo por el que se escapa el talento, propio o cercano. El pasado marzo el Real Valladolid renovó a Miguel Redondo, centrocampista internacional sub 16 con España, y hoy jueves se producirá la firma de su compañero Sergio Merino.
Su renovación lleva meses en marcha y este diario conoció en febrero el deseo de firmar al también mediocentro. Desde el club se reconocieron unas negociaciones casi concluidas, pero se solicitó prudencia hasta el día de la firma. La causa es que el futbolista estaba en la órbita de Real Madrid yBarcelona, además de otros clubes extranjeros, que podían levantárselo si se daba publicidad al intento de rubricar un nuevo contrato. El 23 de mayo Merino cumplió 16 años, lo cual permite que el nuevo acuerdo lo asiente en el club pucelano.
Tanto Merino como Redondo han dejado su impronta en el Juvenil blanquivioleta de Manu Olivas pese a estar aún en edad cadete. Un caso de jugador creciente asimilable a ellos es el de Jorge Dueñas. El portero, también cadete nacido en 2010, ha debutado con el Juvenil A.
Parece por lo tanto que la política de cantera del Real Valladolid ha cambiado y se pondrá coto a la fuga de talentos para poblar lo más posible el primer equipo de canteranos y, en el peor de los casos, sacar un buen dinero por ellos si es imposible retenerlos ante el deseo de ficharlos por parte de un club con mayor poder económico.