Latasa, símbolo de entrega
«Al final estábamos todos muertos, entrenamos como animales», confiesa

Latasa dedica su gol de la victoria en Castalia.
El partido de Castalia dejó a un buen puñado de jugadores blanquivioleta destacados. Guilherme con sus paradas en momentos clave, Biuk y su verticalidad, lectura de juego y capacidad de centro, Bueno con su fortaleza defensiva e incorporación al ataque, el Juric de la fase final del choque, guardando el castillo pucelano... pero de entre todos el más destacado, y no sólo por su gol, fue Latasa. El delantero demostró su capacidad de trabajo no sólo en ataque sino también en los últimos minutos en defensa, pues fue protagonista de cinco despejes, una cifra casi propia de un central.
En la faceta ofensiva, la contribución del madrileño fue variada. Por fin marcó, tras rozar el gol ante el Ceuta. Además ganó 12 de 15 duelos aéreos, tiró cuatro veces a puerta y fue objeto de cuatro faltas, algunas clave en los minutos finales, cuando más achuchaba el Castellón.
Capítulos mejorables del madrileño son su acierto en el pase (50%, 12 de 24, con peor porcentaje al final del choque) y los regates (0 de 2). Pero Latasa es un rematador, no un driblador. Su trabajo a la hora de ensuciar la salida de juego del rival también fue encomiable, en consonancia con sus compañeros de ataque, siguiendo las directrices de Almada.
«Al final estábamos todos muertos. Hemos hecho un trabajo extraordinario. Sabemos que es una Liga muy larga y que no siempre se puede jugar bonito», señaló Juanmi Latasa al término del encuentro, según recoge la web del club.
El punta incidió en el giro de 180 grados dado por el Real Valladolid. «En Castellón fuimos un equipo. Sabíamos que había que dar un cambio radical, así se lo debemos a nuestra afición. Estamos entrenando como animales y el equipo físicamente está a otro nivel. Con esta dinámica positiva podemos hacer un año bonito».