La enésima oportunidad para el Real Valladolid
Los blanquivioleta buscarán su primera victoria en 17 partidos ante un Girona que llega en mala racha y se juega la permanencia / Luis Pérez queda fuera de la convocatoria

Martín toca el balón ante Arnau en el 3-0 de la primera vuelta.
Para el actual Real Valladolid, perder por la mínima es ganar; caer por dos o tres goles es empatar y sufrir una paliza, eso sí, ya es perder. Con tal nivel de autoexigencia, los blanquivioleta afrontan los tres últimos episodios de la Liga.
El calendario los ha querido cruzar con sendos rivales que se ventilan la permanencia: Girona, Alavés y Leganés. En el caso de que algún rival no se jugase nada, la victoria pucelana podía ser factible. Ahora es mucho más difícil, a no ser que en la última cita ante los madrileños no haya nada en juego, para bien o mal suyo. Por eso, más que juez de la Liga, el Pucela merece el título de esperador de compañeros de descenso.
Y como siempre existen objetivos, incluso para los que lo han perdido todo, los jugadores blanquivioleta pueden marcarse dos retos, si tienen a bien hacerlo y no es mucha molestia: evitar ser el equipo con más derrotas (30) de la historia de la Liga y no firmar la peor segunda vuelta, lo que harían si se quedan con el actual punto que llevan.
Algunos futbolistas ni se habrán enterado... y serán titulares. Un equipo inicial puede estar formado por Ferreira en la puerta; Candela, Cenk, Cömert y Aznou en defensa; Nikitscher, como cabecero; Iván y Moro en los extremos, Chuki y Amallah por dentro en la zona de ataque de la medular y Latasa en punta.
Completan la lista Hein, Grillitsch, Martín, Silva, Machis, Amath, Anuar, Sylla, Marcos André y los filiales Parente (central), Alani (mediocentro) y Arnu (delantero). Causan baja los lesionados Javi Sánchez y Torres, los tocados Aidoo y Juric (por eso no jugó en Mallorca)... y Luis Pérez y Kenedy, por decisión técnica. El objetivo: no dar más vergüenza.
GIRONA
«He tenido un problema de salud como sabéis. Me detectaron una trombosis venosa profunda en la pierna izquierda y me ingresaron para hacerme pruebas. Ya está todo bien. El domingo me dieron el alta. Ahora toca volver a la normalidad, para dedicarme a lo que me apasiona que es entrenar».
Así comenzó Míchel su rueda de prensa previa al partido. No estuvo en el banquillo ante el Villarreal y desea estar presente en un encuentro que puede marcar gran parte de las posibilidades de salvación de su equipo. Será la gran novedad del equipo gerundense.
«Sé lo que nos jugamos nosotros. En Mallorca vi un equipo de fútbol y de alma por necesidad. La necesidad hizo que estuviéramos muy concentrados. Contra el Villarreal, por momentos eso no ocurrió. El Real Valladolid ha hecho buenos partidos. Seguro que será difícil porque tienen fútbol pero nosotros también tenemos necesidad».
Son bajas en el equipo rojiblanco los lesionados Van de Beek, Misehouy, Bryan Gil y Miguel Gutiérrez y los sancionados Herrera y Krejci. Stuani es seria duda después del golpe que el uruguayo sufrió en Villarreal.