Nikitscher, en Villarreal
El húngaro pasó reconocimiento médico en Valladolid y el club ultima la documentación para tramitar su ficha en las próximas horas / Kike no entrenó y ya está en Venecia

Tamás Nikitscher aplaude después de un partido con la selección de Hungría.
A una semana para el cierre del mercado, el Real Valladolid continúa a la búsqueda de refuerzos casi escarbando, más que sondeando, un vivero de jugadores que se le dispara por precios inasumibles para un equipo con una economía de andar por casa. Lo que quieran hacer en Zorrilla, deben cerrarlo en siete días, lo que demuestra que el plazo de un mes para el mercado de invierno beneficia a los hábiles y penaliza a los torpes y/o necesitados, dando por bueno que sobra tiempo por todos los lados, como ocurre con el mercado de verano. Casi todo se acuerda en las últimas horas.
La primera contratación blanquivioleta de 2025, si nada se tuerce, será la de Tamás Nikitscher. Lo de la torcedura viene a cuento porque el lateral izquierdo portugués Tiago Araújo se tiró en verano diez días en un hotel de la ciudad esperando su fichaje y, cansado de que no se resolviese, volvió a su país.
El centrocampista húngaro estaba ayer en la ciudad y es posible que su llegada se produjese el fin de semana y permaneciese en secreto. Un arte el de la ocultación que, a diferencia del de la contratación, dominan a la perfección en Zorrilla.
Las partes preveían que ayer se resolviese la operación, ya que los términos del contrato parecían claros cuando la operación quedó encauzada con su club de Hungría, el Kecskemét. Pero no fue así. Las limitaciones económicas del Real Valladolid le impelen a avanzar a paso de tortuga en sus operaciones. No hay más que ver la tardanza en cerrar la opción de compra de Juma.
La posibilidad de que se rompiese la negociación por problemas en el reconocimiento médico está descartada, pues fue exitoso. El jugador se rompió el ligamento cruzado pero después ha jugado a buen nivel, como lo demuestra el hecho de ser desde septiembre internacional con la selección magiar y uno de los puntales de su equipo... colista, como su nuevo destino.
El Real Valladolid trabaja en más llegadas pero deberá completarlas contrarreloj. Urgen un lateral izquierdo y un central, los grandes focos de preocupación del club, sin olvidarse del extremo y de una delantera que ha marcado tres goles con tres jugadores. Pero no hay dinero para todo.
En cuanto a las salidas, Kike ya está en Venecia, donde hoy se incorporará a su nuevo equipo. Fue una de las ausencias del entrenamiento de ayer del Real Valladolid, que aún no ha confirmado su salida. El toledano dejará en sus arcas una cantidad cercana al millón.
Nikitscher es el jugador llamado a ocupar su vacío en esa zona del mediocentro atacante con capacidad también de realizar labores defensivas. La presencia del húngaro en Villarreal está prácticamente confirmada por el club. Quizá como titular, según calibre Cocca su estado físico. Martín está sancionado y Anuar es necesario para el extremo, dada la inoperancia de ambas bandas atacantes ante el Real Madrid.
Mientras, la vida continúa en los Anexos. El equipo realizó su entrenamiento a puerta abierta con los titulares frente al líder realizando ejercicios de recuperación -excepto Hein- y el resto completando una exigente sesión física y con balón. Ese resto fueron sólo siete jugadores profesionales, ya que entre los que se han ido, los lesionados y los titulares eran los que restaban... incluyendo a Kenedy y Machis, cuya relación con casi todos los demás cada vez es menor. De hecho hubo un pequeño rifirrafe verbal durante una pachanga entre Latasa y Kenedy... que iban en el mismo equipo. Al final del partidillo su conjunto fue el ganador y todos se abrazaron, menos el brasileño, que fue junto a Machis camino del vestuario con rapidez.
RAYO. La Federación de Peñas del Real Valladolid ha suspendido el viaje a Vallecas ante «la incapacidad del Rayo de facilitar el número y precio de las entradas disponibles», según indica la federación.