BALONMANO
El filial del Aula jugará en División de Honor Plata
El Club celebró una Asamblea Extraordinaria consultiva por petición de algunos socios para informar del ‘sí’ al ascenso logrado por el equipo a la tercera categoría nacional
El tesorero y director deportivo del club, Miguel Ángel Peñas, indica que esta campaña "se acaba con un pequeño superávit que permite el esfuerzo logrado por el filial"

Foto de familia de la cantera del Aula.
No hay debate. Al menos eso es lo que se desprende tras la celebración de la Asamblea Extraordinaria convocada de urgencia por el BM Aula tras recibir la solicitud consultiva de un 10% de sus socios (los que realmente son dueños, tienen voz y voto y deciden los destinos del club).
La consulta solicitada por una parte de los socios del Aula vino a cuento por la decisión de la junta directiva de dar un paso hacia adelante tras la consecución del ascenso a División de Honor Plata por parte de su equipo filial. La más que notable diferencia presupuestaria de jugar en Primera Nacional a hacerlo en División de Honor Plata, la tercera categoría del balonmano femenino español, hizo saltar las alarmas en un club todavía con demasiados interrogantes abiertos y cogido con alfileres por una directiva, a día de hoy, con muy pocos cargos conocidos.
El tesorero y director deportivo Miguel Ángel Peñas, consultado por este periódico en la mañana de este sábado, reconocía la idoneidad de dará el salto de categoría para así poder apuntalar el proyecto deportivo. Peñas se muestra satisfecho del papel de los equipos de base del club que aseguran el futuro a largo plazo. «En cantera hemos hecho una temporada espectacular. Por eso el ascenso de nuestro filial es necesario para dar continuidad a nuestras jugadoras más jóvenes como puente hacia el primer equipo. En ese filial, que seguirá estando dirigido por Ufe y Teresa, se foguearán muchas de nuestras jugadoras de 16 y 17 años en una competición de mayor exigencia que la Primera Nacional, donde ganábamos los partidos de forma muy cómoda».
Peñas asegura que el aspecto económico, con un incremento de gasto de 15.000 a 50.000 euros más o menos no es un problema. «Las cuentas están saneadas. Este año, pese a haber jugado en Europa, hemos acabado con un superávit de más de 40.000 euros, que nos permite asumir ese esfuerzo para la próxima campaña».