BALONCESTO / PRIMERA FEB
Lolo Encinas: «Mi puesto no sé si peligra o no; ni me lo he planteado»
El entrenador del UEMC Real Valladolid Baloncesto reconoce estar respaldado por el Real Valladolid Baloncesto y no estar cuestionado pese a la mala racha de su equipo sin haber ganado todavía en casa y con solo tres victorias en nueve partidos

Lolo Encinas, en un tiempo muerto ante Gipuzkoa.
Al UEMC Real Valladolid Baloncesto, gafado, parece que se le acumulan las piedras en el camino. A la plaga de lesiones se une la cuanto menos extraña salida de Nathan Hoover, el jugador llamado a hacer olvidar a Devin Schmidt, la última estrella del equipo. Pero el americano, lejos, muy lejos de ser un jugador determinante, entona la puerta de salida de puntillas y sin hacer ruido convirtiéndose en otra piedra en el camino de Lolo Encinas, que tendrá que afrontar el partido de este sábado en Cartagena sin su escolta titular y sin, de momento, un recambio para él.
El entrenador del UEMC Real Valladolid, lejos de quejarse, lamenta este nuevo contratiempo, uno más en una temporada accidentada. «¿La salida de Hoover? Es cómo ha venido la semana. Otra piedra, a ver cómo la podemos subsanar para sacar el partido de Cartagena. Desde Alicante ha sido todo un camino de piedras. A esto venimos, a luchar, nunca he tenido oportunidad de entrenar a súper equipos y que sea todo fácil, mi carrera no lo ha sido, hay que pelear y vamos a luchar cada día que vengamos a Pisuerga».
Pese a la mala racha del equipo (3 victorias por 6 derrotas, estando todavía inédito en Pisuerga) Lolo Encinas se muestra tranquilo. «Mi situación no sé si peligra o no. Siento apoyo cada día. Ni me lo he planteado, tengo responsabilidad cuando acaba el sábado por la dureza de la derrota, por cómo hemos jugado, por mejorar, pero no he visto en ningún momento que se me cuestione. Es una pequeña familia en la que nos reunimos cada semana y el día que me digan que no se puede seguir, me lo dirán, lo arreglaremos y punto. No lo he sentido en ningún momento, no leo lo de fuera, sé que hay, y ya está. Me fastidia más por mi familia que por mí. Me encantaría estar aquí mucho tiempo».
El técnico vasco habla de esta etapa dura. «No es la peor de mi carrera. Me duele mucho no ganar en casa, pero he vivido muchas cosas duras. He descendido varias veces y eso sí que es duro. Esto es intentar trabajar, mejorar, corregir. Con Iraurgi, un equipo semi profesional, bajamos en la última jornada, con dos buses del pueblo allí y ese día sí lo pasé mal», reconoció.