La pizarra jugará su papel
El Carramimbre Ciudad de Valladolid necesitará tirar de imaginación y apelar a su mejor versión mañana con la ayuda de la grada para tumbar de nuevo al poderoso Melilla

Paco García enseña la piz
Lejos de lo que ocurrió la pasada temporada en Prat, el Carramimbre vuelve ‘vivo’ de sus dos ‘Cruzadas’ en Melilla. El empate a uno en el marcador de esta serie al mejor de cinco encuentros deja al conjunto de Paco García con todas las opciones para acceder a la codiciada y a la vez soñada Final Four que otorgará un billete de ascenso a la ACB. Pero no será una tarea fácil, todo lo contrario. Melilla es uno de los equipos llamados a luchar por el ascenso y su plantilla, compensada, puede aparecer en cualquier momento. Ese es sin lugar a dudas su mayor peligro. El Carramimbre necesitará mañana que todos los astros se alineen y para ello será necesario que varios factores coincidan.
1. El empuje de la afición. Con el viento a favor el equipo de Paco García ha respondido. Pisuerga debe de ser más caldera que nunca y jugar su papel metiendo presión, intimidando al rival y animando al equipo. Sin la presencia de aficionados de Melilla en las gradas, el pabellón tiene que estar ‘caliente’ con el único objetivo de llevar en volanas a un equipo que se crece ante las adversidades.
2. La pizarra jugará su papel. Sin un ‘cinco’ de referencia en el equipo tras la fuga de Hayes, a Paco García no le queda más emedio que tirar de improvisacón y jugar más que nunca a entrenador. El trabajo táctico en estos dos próximos partidos jugará un papel determinante. De momento en las dos primeras ‘Cruzadas’ Melilla y su entrenador Alcoba han ido a rebufo del Carramimbre y Paco García. Cierto es que Melilla ha respondido bien a las ‘trampas’ tácticas que le ha ido sometiendo su rival. Si las ‘ardillas’ jugaban con dos ‘cuatros’ pequeños pero versátiles como Sergio de la Fuente o Adekoya, Melilla hacía lo propio con Vucetic y Gjuroski.
3. Igualar el diferencial de los tiros libres. El Carramimbre acabó pagando en el segundo partido, el que perdió, la factura de los tiros libres. Y es que mientras el conjunto valisoletano lanzó 10 tiros libres, Melilla se fue a la línea en 20 ocasiones. En el primer partido este diferencial apenas existió con 12 lanzamientos para los vallisoletanos y 14 para los melillenses.
4. Cerrar el rebote. En la primera ‘Cruzada’ el Carramimbre logró cerrar el rebote defensivo, algo que no pudo hacer ante Rubio, Agada y Dos Anjos en el segundo. Agada ya ejerció defactor desequilibrante con su poderoso salto en el partido perdido en la Liga regular en Pisuerga. El bloqueo del rebote de los ‘pequeños’ jugará un papel determinante en el partido de mañana.
5. La necesidad de los puntos de Sergio. El capitán del Carramimbe desapareció en el segundo partido en Melilla, posiblemente su peor partido desde que viste la zamarra de las ‘ardillas’, y el equipo lo acabó pagando. Sergio deberá controlar su elevado estado de ansiedad para que no le vuelva a jugar otra mala pasada como en el seguindo envite, donde se quedó en dos puntos y 18 minutos de juego por el castigo de las faltas personales.
6. No obsesionarse con Agada y sí cono Gjureski. Que Agada anote una veintena de puntos como ha hecho en los dos partidos de la serie no debe convertuirse en una obsesión. La clave estará en frenar al recién incorporado del Levitec Huesca, Stojan Gjureski, que tras quedarse en blanco (0 puntos) en el primer duelo, acabó el segundo con 15 puntos, ejerciendo sin lugar a dudas de factor desequilibrante.
7. Que nadie se borre. Mañana más que nunca los irregulares Adekoya, Novas y Kazadi, deben de sumar y no restar.