El primer gol al Athletic
Más de mil aficionados se citan en el entrenamiento blanquivioleta para mostrar su total apoyo al equipo en su lucha por la salvación y su enfado por los reiterados errores arbitrales

La afición blanquivioleta abarrotó la grada de los Anexos y llenó el perímetrro del campo para apoyar al equipo.-J.M. LOSTAU
Los Campos Anexos vivieron ayer un acto de comunión entre el equipo y su afición. El primero necesita ahora más que nunca a la segunda y ésta le demostró que no camina solo. Más de mil aficionados pucelanos se dieron cita en el entrenamiento blanquivioleta, aprovechando el día festivo y las excelentes condiciones meteorológicas, con sol y una temperatura que invitaba a la manga corta.
El apoyo al equipo se evidenció desde el pasillo de salida de los vestuarios a los Anexos, hasta el de vuelta, siguiendo el recorrido inverso y con aún más aficionados arracimados en torno a la puerta 4.
Entre medias, una hora y veinte minutos de fervor pucelano absoluto, con botes de humo violeta, flamear de banderas con los colores del equipo y la recuperación de la gran pancarta que lució en Zorrilla tras uno de los múltiples agravios sufridos arbitralmente por el equipo: «Por mucho que os duela, nos vamos a salVAR».
Porque la otra finalidad del contacto era la protesta por el rosario de vejaciones sufridas por el equipo a causa de los trencillas. Nadie perdió las formas en una jornada festiva calificada como «un éxito total» por parte del presidente de la Federación de Peñas.
«La afición ha respondido de una forma increíble. Queríamos mostrar nuestro apoyo al equipo, que lo da todo y por tanto se merece todo, pero también hacer visible nuestra queja por los arbitrajes, en especial por el último ante el Atlético de Madrid. Es la humillación más grande que hemos sufrido en la vida. Un árbitro se puede equivocar, pero que se lo digan desde el VAR y no rectifique es lo que no comprendemos», aseguró José Antonio Pérez.
La plantilla y el cuerpo técnico estuvieron encantados con el ambiente y respondieron con un aplauso unánime a la grada antes de retirarse. El primer gol al Athletic ya está en el bote.