Depredador o presa

Los blanquivioleta necesitan ganar al Getafe para seguir fuera del descenso y sumar uno de los tres triunfos necesarios de cara a la salvación / Moi, fuera de una lista a la que vuelven Antoñito y Borja

-EL MUNDO CASTILLA Y LEÓN

Publicado por
Arturo Alvarado
Valladolid

Creado:

Actualizado:

En algunos documentales sobre la sabana se observa cómo las leonas, que son las que cazan, se acercan a la manada de búfalos para elegir presa. La víctima puede ser la más débil, la más despistada y rezagada o la menos rápida. Una vez fijado el objetivo, uno de los felinos, agazapado, ataca por detrás para impedir la huida, mientras que otro se sube al lomo y un tercero va directo a la yugular. El resto de la manada de rumiantes asiste a distancia al espectáculo, cuando el atacante es poderoso. Espera por si el congénere se salva, pero no hace nada por evitarlo.

Al Real Valladolid se le ha puesto cara de búfalo sobre el que han depositado la mirada esas leonas llamadas descenso. Es consciente de ello y su lucha es pura y simplemente por la supervivencia, mientras el resto de equipos no implicados en salvar la vida asisten estólidos al lance.

Existen dos formas de seguir con el pellejo intacto: correr más que el victimario, muy difícil cuando la pugna es entre bóvidos y felinos, o bien hacerle frente.

Porque en algunas ocasiones, más de las que reflejan los documentales, el búfalo embiste con todo su enorme peso y logra incluso ensartar con un cuerno a una de las leonas, poniendo en acelerada fuga al resto.

El Pucela está asediado en su lucha por la permanencia. Puede huir del conflicto y que todo siga igual, quedando abocado a una muerte casi segura. También tiene en su mano rearmarse de valor, hacer frente al reto, embestir con sus pitones y mandar lejos el peligro. El blanquivioleta no es el ejemplar más grande, poderoso y rápido de la manada de Primera, más bien lo contrario, pero ha demostrado su fiereza en sobradas ocasiones.

La diferencia del fútbol con la sabana es que el entrenador elige pitones, y Sergio ha optado en su lista por el parcial afeitado que supone la ausencia de Moi. El jugador más destacado junto con Waldo ante el Sevilla (hecho digno de análisis) es el único que queda fuera de la lista por decisión técnica.

La causa es que sólo juega en un puesto para el que ya está Nacho, aunque haya bajado de nivel. La consecuencia es que la meritocracia se ha quedado en el cajón. Tampoco entra en la lista Miguel, pese a que está en plena forma. Sergio se la quiere jugar con su guardia pretoriana. La que le dio el ascenso pero no le está alejando del peligro. Tiempo habrá para tratarlo. Porque hoy se trata de ser depredador, no presa. De ganar o ganar, por muy encampanado en la clasificación que esté el Getafe.

Un hipotético once para esta matinal lo forman Masip en la portería; Moyano, Olivas, Calero y Nacho en defensa; Míchel y Alcaraz de mediocentros; Plano y Keko como extremos o interiores; y Anuar de engarce con Guardiola, delantero centro.

¿Posibles cambios? Infinidad. Desde el de la portería, no negado por Sergio en la rueda de prensa previa al choque, hasta de formación, con cinco defensas. No ha llamado a Salisu pero, si esto va de pretorianos, Moyano puede hacer de central.

Completan la convocatoria Yoel, Joaquín, Verde, Waldo, Ünal, Borja y Antoñito. Los dos últimos, que vuelven tras lesión, son las novedades en la convocatoria junto con Nacho. Ocupan las plazas del citado Moi y los filiales Miguel y Apa. Siguen lesionados Luismi, Plaza y Cop, además del desinscrito Hervías. Toni ya entrena con el grupo pero aún es pronto para su retorno, que quizá se produzca el viernes en Vitoria. La afición hará una quedada antes del partido para animar y arropar al equipo. Toda ayuda, visto lo visto, es poca.

El añorado Jaime Mata centra las miradas locales sobre el equipo rival

El Getafe afronta el partido en un momento muy dulce. Ha pasado la semana en plaza de Liga de Campeones como cuarto clasificado con 50 puntos, uno más que el quinto, el Sevilla, y cuatro más que el sexto, el Valencia.

El conjunto que dirige José Bordalás es la gran revelación de esta temporada y uno de los equipos más difíciles de batir. Los números así lo indican, puesto que con 27 goles encajados es el tercero que menos recibe por detrás del Atlético de Madrid (21) y Valencia (26).

Esa fortaleza defensiva es la que ha hecho del Getafe un equipo muy solido que se complementa con un tridente atacante formado por Mata (13 goles), Molina (10) y Ángel (7), que suman 30 de los 38 tantos que ha marcado el equipo.

Cargando contenidos...

El partido será especial para Mata, que regresa a Zorrilla, estadio en el que vivió una de sus mejores etapas profesionales como goleador de Segunda. Bordalás recupera al central Cabrera, repuesto de una lesión en el sóleo, pero pierde al extremo Foulquier, que tiene molestias musculares y al que podría sustituir Portillo.