«Una contra no puede empañar el gran trabajo»
Sergio reconoce que su renovación como técnico hasta 2020 es un «golpe contundente de confianza» en el momento más comprometido / Agradece que Ronaldo haya dado el visto bueno
Sergio González es flanqueado por Carlos Suárez y Miguel Ángel Gómez.-J.I.F.
Si los resultados no dicen lo contrario (y son los que suelen mandar en el mundo del fútbol), el matrimonio entre el Real Valladolid y Sergio González se prolongará en el tiempo hasta la campaña 2019-2020. La directiva blanquivioleta ha querido recompensar el milagro del ascenso protagonizado por el técnico catalán con un año más de contrato.
El ‘enlace’ civil tuvo lugar ayer con la presencia de Carlos Suárez y Miguel Ángel Gómez como testigos. Las primeras palabras de Sergio fueron de agradecimiento para el director deportivo andaluz. «Estoy muy agradecido a Miguel Ángel porque me sacó del ostracismo», recordó. Desde ese momento hubo un flechazo que se ha mantenido a la hora de confeccionar la plantilla y con esta apuesta por la continuidad.
Las gracias posteriores fueron para Carlos Suárez por «la normalidad» y por «cumplir su palabra dada hace unos meses» y no se olvidó de Ronaldo, el nuevo dueño del club, por haber dado «el visto bueno» a la operción de su renovación. Aunque el ex del Espanyol reconoció que durante los intensos rumores de la posible compra del brasileño hubo «momentos de incertidumbre». Y por supuesto completó las alabanzas con los jugadores de la plantilla. «El vínculo es muy fuerte y ellos ya me han trasmitido su alegría por mi renovación», apuntó.
Su ampliación se suma a la de otros jugadores como Óscar Plano, Anuar (adelantada ayer por este periódico), la posible de Fernando Calero y otros tantos jugadores que formaron la base del ascenso. De ahí que el entrenador vea «lógica» la apuesta «por un proyecto de futuro desde la tranquilidad».También se refirió al crecimiento que han vivido en este tiempo tanto el cuerpo técnico como el equipo, ya que se ha producido de «una manera conjunta», para rematar con un «era el club perfecto para seguir creciendo».
Por su parte, para el presidente Carlos Suárez «siempre ha habido una gran sintonía» por lo que confía en que «siga en Valladolid muchos años más». Un trabajo de unión que se ha prolongado durante varios meses pero que en estos momentos vive su peor momento clasificatorio. Sin embargo, el técnico catalán quiso recordar la famosa jugada del gol contra el Alavés. Una acción que por lo que parece se ha repetido en varias ocasiones en su cabeza durante la semana. «Una contra no puede empañar el gran trabajo del equipo, el único ‘pero’ que se nos puede poner es la contra del pasado domingo y ahora lo que tenemos que hacer es trabajar para que no se vuelva a repetir».
Por último, Sergio se apoya en el largo plazo y recuerda que «vamos a mejorar y competir cada partido para que la gente esté orgulloso de su equipo».