Conexión vinícola
El mexicano Ernesto Tinajero, el mejor situado para comprar las acciones de Carlos Suárez, posee vinculos empresariales con varias bodegas de la Ribera de Duero y DO Rueda

El empresario Ernesto Tinajero durante una rueda de prensa en México.-EL MUNDO
El Real Valladolid espera; Carlos Suarez espera; la afición espera; la ciudad entera espera acontecimientos. El ascenso del Real Valladolid ha quedado aparcado y de repebte casi olvidado por exigencias de ese guión escrito de antemano por el presidente Carlos Suárez hace varias semanas, antes incluso que el equipo de Sergio González certificara el ascenso a Primera División. La venta del Valladolid estaba en su cabeza en Segunda y... en Primera División. Como desveló ayer este periódico el preacuerdo de venta era un hecho incluso con cantidades pactadas de antemano (13 millones de euros en Segunda) y 28 en Primera) asumiendo una deuda que en el caso de la primera categoría de fútbol español no sería un problema por el goloso pastel que reparten los derechos de televisión.
Con Carlos Suárez en silencio, la opción del empresario mexicano Ernesto Tinajero sigue siendo la mejor colocada. Pero la venta del Valladolid lleva consigo un gran interrogante todavía sin despejar. ¿Seguirá Suárez al frente de la nave blanquivileta como gestor delegado y ya sin participación accionarial o con una mínima y simbólica participación? Esta es sin duda la gran pregunta del millón que no hace sino alargar el culebrón. Carlos Suárez podría querer continuar gestionando «su» Valladolid siempre con el beneplácito y visto bueno del nuevo comprador. Suárez ejercería como una figura en la transición, en el cambio accionarial. ¿Dos, tres, cuatro años de duración? ¿200.000, 300.000, 400.000 euros... por temporada? Estas pueden ser las incógnitas a despejar para dar por finiquitada la venta del club al empresario mexicano.
Ernesto Tinajero no solo es el tercer máximo accionista de Liberbank, entidad bancaria que agrupa a las antiguas CajAstur, Caja Castilla.La Mancha, Caja Cantabria y Caja Extremadura, sino también dueño de empresas de comunicación (Cablecom y Mirada TV) y, a través de Viñedos Iberian como socio en bodegas de la Ribera de Duero e incluso Rueda. Sembro, Viñas de Jaros (Pesquera de Duero), Chafandín, Sed de Caná y Villa Oropéndola son también bodegas en las que el empresario tiene metido capital desde que formara una alianza a principios de 2015.
El posible y principal candidato a hacerse con el paquete accionarial mayoritario de Carlos Suarez es sin lugar a dudas un visionario del futuro. Así lo atestigua su buen ojo financiero que le ha catapultado a ser un distinguido y reconocido empresario en Mexico que tiene en el fútbol su otra vida, su otra vision empresarial. Con su hijo Santiago Tinajero como director deportivo del Necaxa, el empresario ha colocado a este club en primera línea de fuego en apenas cuatro años. Si en 2014 compró la mayoría accionarial a Televisa cuando militaba en Segunda División, en 2016 lo ascendió a la MX (Primera) y dos años después, en 2018, en plena ascensión, se hizo con la Copa Clausura al Toluca.
Ahora las redes de la familia Tinajero pretenden desembacar e el fútbol español, en Valladolid, en un equipo que tras su ascenso a Primera División no solo cuenta con mucho recorrido sino que pretende multiplicar su valor como hizo en Mexico con el Necaxa, de 8,1 a 23,3 millones de dólares.
OTROS EMPRESARIOS MEXICANOS EN EL FÚTBOL ESPAÑOL. No es la primera vez que México se acerca al fútbol nacional. El caso más llamativo es de Carlos Slim, propietario del Real Oviedo, desde 2012 y cuya gestión le ha llevado a ser uno de los equipos punteros de Segunda. Por su parte, el Real Murcia, desde el pasado mes de marzo, tiene en García de la Vega a su principal accionista. Mientras que más cerca, en Salamanca, el nuevo CF Salmatino está en manos de Manuel Lovato. Además, un grupo inversor mexicano es el dueño del mítico Helmántico. Menos suerte tuvieron en Cáceres en 2015, donde la empresaria Ana Macías apenas duró cinco meses en el cargo. Alcorcón y Gijón fueron otras plazas donde sonó el dinero mexicano, pero finalmente la operación no se certificó.