Y por fin la cantera
Calero, Toni Villa y Anuar, piezas vitales en el ascenso a Primera, representan el esplendor de los Anexos / Los tres han sido renovados / Moi, Domínguez y Mayoral, al primer equipo

Calero, Toni y Anuar celebran el ascenso el pasado sábado.-J.M.LOSTAU
Cantera es la palabra más repetida en las presentaciones de entrenadores, directores deportivos y presidentes. «Apostaremos por la cantera». Se llenan las bocas adelantando que se contará con los jugadores de casa al comienzo de un proyecto. Pero dicho al hecho…hay mucho trecho. Y en Valladolid, como en muchos clubes, nunca se había hecho en los tres anteriores años en el desierto. Casualidad o no, la temporada que el club blanquivioleta ha apostado por el producto Made in Anexos es cuando se ha logrado el ansiado objetivo.
En esta ocasión no han sido solo minutos de rellenos, los canteranos han tomado las riendas y sobre todo, en la recta final, la del milagro de Sergio González, es cuando han derrumbado la famosa puerta del primer equipo. Calero (renovado hasta 2021), Toni (2021) y Anuar (2020) han sido los mejores fichajes de cara a la próxima temporada.
CALERO. Llegó sin hacer ruido y se ha convertido en el jefe de la zaga. La zona más conflictiva durante todo el año, sobre todo en la era Luis César, estaba llamada a estar formada por Olivas y Deivid, sin embargo, la grave lesión del canario provocó que el de Boecillo tomara las riendas. Su progreso en cada partido ha sido digno de elogio a sus 22 años. Creció hasta el punto de hacer mejor a su compañero Olivas, algo impensable al comienzo de temporada. Además se estrenó con dos tantos, el primero con el Zaragoza, y el segundo, en Zorrilla, contra el Sporting. Su eliminatoria de playoff es para mostrarla a todos los proyectos de centrales de los Anexos. En total ha disputado 2.340 minutos que le han servido para doctorarse con la elástica blanquivioleta.
TONI VILLA. A comienzos de temporada todas las expectativas estaban puestas en él tras su espléndida campaña en la Cultural, sin embargo, los criterios de Luis César le impidieron tener una regularidad. El gallego le intercambiaba de posición en cada partido y el murciano no acaba de tener una continuidad. De ser titular pasaba a la grada. La llegada de Sergio González le cambió por completo. Desde el extremo, pero con espacios, y dejándole libertad, ha podido sacar lo mejor de él en los casi 2.000 minutos que ha tenido sobre el verde. Incluso llegaron sus primeros goles como blanquivioleta. Eso sí, curiosamente de cabeza. Toni, a sus 23 años, ha regresado para quedarse, si su cláusula lo permite, ya que son varios los clubes que están interesados en él.
ANUAR. El sentimiento puro, el reflejo de lo que es un canterano. Hace 6 años estaba celebrando el ascenso como recogepelotas y ayer lo hizo como jugador de la primera plantilla. Es ceutí pero siente los colores como el mismísimo Conde Ansurez. Este ha contado con más de 1.600 minutos y se ha convertido en el jugador número 12 perfecto. El mejor recambio, el mejor multiusos. Luis César incluso le llegó a situar de media punta, desde ahí llegó su único tanto contra el Zaragoza, posteriormente Sergio ha visto en él la pieza perfecta para acompañar a Borja o Míchel.
Tres nombres que suenan a columna vertebral del Real Valladolid. Sergio ha demostrado que no tiene ningún problema en apostar por ellos, veremos si ocurre lo mismo en Primera. Además este año dejó el estreno de Javi Pérez y de Mayoral. La dirección deportiva también ha apostado por renovar la mayoría de jugadores del filial, Miguel, Mario, Salisú…) que, al igual que el primer equipo, aprovecharon la recta final de la campaña para sacar lo mejor. Incluso la renovación de siete juveniles hasta 2021. Ahora sí se puede decir, el Real Valladolid ha tirado de cantera. Menos suerte tuvo Ángel, que en el mercado de invierno fichó por la Cultural y finalmente descendió.
Una apuesta que parece que va a tener continuidad pues el club anunció que el delantero David Mayoral, el lateral Moi y el centrocampista Antonio Domínguez subirán al primer equipo. Bien es cierto que la idea era que jugaran con el equipo en Segunda División, pero el repentino ascenso puede cambiar la intención. En ese caso, se buscaría sitio en algún equipo de Plata para que puedan foguearse. Un Real Valladolid que comienza a parecerse al de otros tiempos cuando llegó estar compuesto porvarios vallisoletanos, como fue el caso de la campaña 1991-92 con Cuaresma, Minguela, Onésimo, Fonseca o Serrano en la plantilla.