9.013 abonados se frotan las manos
El ascenso provocará que tengan su abono gratis en Primera y el club no ingrese cerca de 1,8 millones
A la cuarta le salió bien la jugada al Real Valladolid. Desde que se produjo su descenso a Segunda División (2013-14), la entidad blanquivioleta puso el caramelo en la boca de los aficionados en forma de abono gratis para la próxima temporada en caso de lograr el ascenso. Una apuesta arriesgada pero necesaria ya que es obligatorio captar la atención del abonado en las primeras semanas de julio para tener liquidez en las cuenta corriente.
Si el equipo de Sergio González logra mantener la renta de Los Pajaritos, 9.103 abonados se frotarán las manos porque la temporada que viene verán el fútbol de Primera División totalmente gratis. Son los socios que renovaron su carnet antes del jueves 27 de julio del pasado año y que han visto cómo se premiaba este aliciente con éxito. Si el precio medio del abono se fija en unos 200 euros, significa que el club castellano dejará de ingresar el próximo verano una parte importante del dinero que podría obtener por la venta de abonos, que en el caso de la pasada temporada ascendió a 1,8 millones de euros aproximadamente.
Del mismo modo, todos aquellos abonados que se dieron de alta hasta el jueves 27 de julio se beneficiarán del otro incentivo, mantendrán el precio de su carné. En este caso fueron 716 altas.
La campaña de abonados finalizó en el pasado mes de septiembre con 11.074 abonados, lo que significa que más de 2.000 aficionados blanquivioletas no tendrán la oportunidad de ver gratis a los mejores equipos de la liga española el próximo año.