Zorrilla busca emperador del rugby
VRAC y El Salvador se juegan en 80 minutos ser campeón de Liga en el estadio blanquivioleta

-PHOTOGENIC
110 semanas, o lo que es lo mismo 770 días después, el derbi entre VRAC Quesos Entrepinares y SilverStorm El Salvador se vuelve a mudar de casa. Abandona Pepe Rojo para trasladarse al estadio José Zorrilla. Se cambian los fieles 5.500 aficionados por los más de 15.000 (esas son las expectativas) que pueden estar en el coliseo blanquivioleta.
Repetir el histórico partido de la Copa del Rey con la presencia de Felipe VI en las gradas es una quimera. Eso fue un sueño que jamás volverá a repetirse. Por eso, la mirada está puesta en superar la final copera de hace unas semanas en el destierro de Valencia. Los dos dominadores del rugby nacional en los últimos años se vuelven a ver las caras con ganas de revancha por los dos bandos.
El Quesos tiene una espina clavada desde aquella final histórica. La derrota más dolorosa ante todos los focos mediáticos, si hoy gana, además de sumar un nuevo triplete (Liga, Copa y Supercopa) aminorará un poco aquel dolor. Por su parte, el ‘Chami’ vuelve a la Avenida del Mundial 82 con la vitola de no favorito, pero ahí es donde mejor se devuelve. Después de caer derrotado en Valencia, quiere ganar en Zorrilla para no quedarse una temporada en blanco. Será su tercera final liguera consecutiva.
El conjunto de Diego Merino llega como dominador absoluto de la liga regular. De momento suma tres de tres en los derbis, pero quizás ese favoritismo vuelva a ser su peor enemigo.
Nadie duda de que como todo derbi, será un encuentro tosco, lento y con un marcador corto. Los dos técnicos se conocen al dedillo y sobre el verde de Zorrilla se disputará una nueva partida de ajedrez. Las indisciplinas volverán a ser la clave del choque. El equipo que mejor sepa manejar el tempo del choque sin entrar en precipitaciones tendrá recorrido buena parte del camino hacia la gloria.
Juan Carlos Pérez tiene la baja segura de Rapha Blanco por su lesión en la mano, mientras que Merino no podrá contar con Alvar Fernández ni Thompson, dos ausencias considerables. Esta temporada se ha demostrado que por plantilla, el equipo azulón es más completo, pero la intensidad y el saber jugar estos choques es cosa de los blanquinegros.
El estadio José Zorrilla se vuelve a engalanar para una final que decidirá el campeón de la Liga Heineken 2018 y que se ha preparado contrarreloj. La lluvia y la final de la Liga de Campeones serán los principales enemigos para no ver otro lleno histórico. Habrá fan zone con pantalla para disfrutar del tercer tiempo y de la final de Champions.
El choque será retransmitido en directo por Teledeporte (18.00 horas) y contará con el arbitraje de Alhambra Nievas. 80 minutos para poner el cierre a una liga que pase lo que pase, tendrá color vallisoletano.