Diario de Valladolid

El factótum del hockey

El vallisoletano Ángel Ruiz es el entrenador más prolífico del deporte vallisoletano con más de sesenta títulos logrados / La Copa del Rey, el último de una colección que no tiene fin

Ángel Ruiz.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS

Ángel Ruiz.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS

Publicado por
Guillermo Velasco
Valladolid

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Es difícil imaginarse el hockey sin la figura del incombustible, todo alma, todo deseo y todo imaginación, Ángel Ruiz. Este visionario vallisoletano de la quinta del 72, ha logrado gracias a su tesón y fe ciega en un deporte totalmente desconocido en Valladolid, que se convierta en el más prolífico de la ciudad en cuanto a títulos se refiere. De puntillas y casi sin hacer ruido ha elevado a los altares al hockey en línea para abrir por enésima vez las puertas del reconocimiento (ayer las de la Diputación y hoy las del Ayuntamiento). El título de la Copa del Rey levantado el pasado domingo por el CPLV, ‘su’ CPLV, en el poblado polideportivo Hockey Canterac es una pica más a poner en su ya extenso y a la vez envidiado palmares. Porque pocos, muy pocos pueden presumir de un historial como el de este vallisoletano amante y defensor del hockey en su versión de patín en línea.

Atrás en el recuerdo como referencia queda grabado en su memoria la fundación del Club Patinaje en Línea Valladolid. En calidad de presidente, cargo que actualmente Ángel Ruiz también ostenta, el CPLV echaba a andar en 1995. 23 años después este club catalogado por el Ayuntamiento como club de élite, ha levantado ya nada menos que 66 títulos. Sí, 66 títulos nacionales. Ver para creer.

Una hazaña que no hace sino encumbrar la labor oscura pero tremendamente efectiva de este pionero del patín de las ruedas alineadas. La Copa del Rey lograda por el equipo élite, el espejo donde se miran más de 1.000 jugadores del club, supone el título número 66. Una vitrina, gloriosa y bendita vitrina en la que posan 2 títulos continentales, 4 Ligas Élite, 8 Copas del Rey, 3 Ligas Oro (filial) masculinas, 6 Ligas Élite femeninas, 3 Copas de la Reina, 1 Copa Princesa, 6 Ligas Oro femenina (filial), 2 Ligas Nacionales Alevín y 2 Ligas Nacionales Infantil. Títulos a los que se añaden nada menos que 28 campeonatos de España y 4 Ligas de Hockey Hielo femenina y 1 Copa de la Reina de Hielo femenina. ¿Quién da más? Pocos, más bien nadie.

Ángel Ruiz, como dice el refrán, cocinero antes que fraile, lo ha sido y lo es todo en el Club Patinaje en Línea Valladolid. Fue presidente y es presidente. Fue jugador. Y fue entrenador y es entrenador. 23 años de arduo trabajo para levantar un club que hoy cuenta con un respaldo social inimaginable para un deporte como es el hockey en línea que no está ni mucho menos en primera línea de fuego en cuento a seguimiento se refiere.

La capacidad para ver más allá que ha tenido Ángel Ruiz a lo largo de estos años ha servido para crear un club con unos cimientos sólidos como refrendan y justifican los más de 1.000 jugadores que controla y tutela en Valladolid. El CPLV ha ido creciendo para convertirse en uno de los clubes cantera por antonomasia del deporte vallisoletano. Como botón cabe destacar las 340 licencias federativas, los 400 niños enrolados en escuelas de la Fundación Municipal de Deportes o los 300 de los Juegos Escolares en los distintos pueblos de la provincia de Valladolid.

Ángel Ruiz ha sabido construir este majestuoso castillo con el valor y fuerza de sus socios, que no son otros que los propios jugadores. Porque la mayor parte del presupuesto, que alcanza ya los 450.000 euros, sale de las cuotas de los jugadores. No hay otro camino. Sin un patrocinador principal que ayude a amortiguar los numerosos gastos de los equipos que toman parte en las competiciones nacionales, la cuota del jugador se convierte en una obligación no solo para ser los mejores de España sino para poder subsistir.

Ángel Ruiz, que este año también, por exigencias del guión, desde navidades se ha visto obligado a coger las riendas del primer equipo femenino del club, reconoce que el esfuerzo es mayúsculo. «El sacrificio es muy grande. Es cierto que entrenar al equipo élite es un reto y una oportunidad para seguir aprendiendo. Pero... me gustaría dejar de viajar para poder tener más tiempo para mi familia. El desgaste es muy grande», reconoce.

Ángel Ruiz, contento con el apoyo institucional de Diputación y sobre todo del Ayuntamiento a tarvéss de la FMD, cruza los dedos. La casa se queda pequeño. «Nos faltan horas de pabellón, otro pabellón para poder dar servicio a todos nuestros equipos. Con solo dos polideportivos (Hockey Canterac y Los Cerros) no podemos».

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