REAL VALLADOLID-NASTIC (ENTRENADORES)
Luis César y las revisiones
En un discurso repetido el entrenador blanquivioleta vuelve a tirar balones fuera y trasladar el problema al día después

Suárez hace entrega a Luis César una camiseta conmemorativa por sus 400 partidos en Segunda.-J.M. LOSTAU
El Real Valladolid demostró ayer que tiene un problema. Un problema atrás, un problema en el lateral y un problema en un ataque con pólvora mojada. Pero Luis César, el entrenador calmado y analítico opta por tirar balones fuera con un discurso banal trasladando el más que evidente problema al día después. Luis César Sampedro y sus ya famosas revisiones parecen haberse convertido en el pan nuestro de cada día. Ayer lo volvió a dejar muy claro pronunciando el ya manido «hay que revisar», en primera persona del singular y en primera persona del plural como la respuesta a cualquier duda que se le planteó ayer en la rueda de prensa tras el partido.
Pregunta obligada. ¿Qué ha pasado? Con los brazos en cruz y gestos de no entender nada o mejor dicho no dar demasiada importancia al 0-3 encajado ante un equipo en zona de descenso, Luis César reconoció que fue «un día aciago», que «no se jugó bien», y por descontado que «hay que revisar todo lo que ha pasado porque les dará una enseñanza, la enésima de lo que hay que corregir».
El entrenador del Real Valladolid, antes de recurrir a una nueva revisión, reconoció la preocupación por la fragilidad defensiva del equipo. «Lo que estamos haciendo mal es encajar gol en los primeros minutos y no podemos. Estar siempre detrás en el marcador es malísimo. Hemos estado mal. Con pocas cosas nos hacen daño. Y luego nos hemos metido en una espiral.... Tenemos que revisarnos porque no queremos ser el equipo de hoy», indicó.
El Valladolid de ayer, pese al acoso final, fue un equipo ramplón y sin chispa. Luis César reconoció las carencias mostradas por su equipo antes de... volver a la revisión. «Cualquier error nos daña y tenemos que revisar. Pisamos el área pero no marcamos gol. Hoy por ayer) no hemos jugado bien pero igual teníamos que haber conseguido algún gol. Algo no estamos haciendo bien».
Erre que erre, sin una solución al problema, Luis César tiró de su manual de revisar lo que acontece una vez pasado el partido. «Hay que revisarse. Los tropiezos y los fracasos son compañeros de viaje. Solo queda levantarse y reemprender la lucha», añadió.
El técnico del Real Valladolid, pese al clamoroso error en el segundo gol, no culpó a Masip. «No es el responsable directo. En el primero y tercer goles no pudo hacer nada».
«Revisar, revisar y persistir y ver como se soluciona esto», añadió Luis César antes de encaminar también a la revisión al lateral Ángel, señalado ayer con el dedo. «Con Ángel hay que revisar como hicimos con Nacho en su momento y con los centrales».
Luis César confesó ayer que habrá cambios pero sin modificar su ideal de juego. «Veremos si se puede modificar algo. Pero no soy hombre de bandazos. Yo modifico el camino pero no soy de bandazos. Hay que navegar en los buenos y malos momentos. Tampoco soy un terco pero eso de soltar el timón y ver lo que sale... no», dejó claro.
La colocación de Toni como interior chocó y... fracasó. Luis César indicó que hizo esa variante «para meter más pólvora arriba y dar pases interiores».
LA SORPRESA DE ANTONIO RODRÍGUEZ. El Nastic se plantó en Zorrilla como cuarto clasificado por la cola y con tres partidos consecutivos sin meter gol. La victoria y los tres goles de su equipo sorprendieron a su entrenador. «La verdad es que no me esperaba un triunfo así. Sabíamos que la dificultad era alta».