«Cometí dos errores»
Calero explica en qué falló en el primer gol del Reus: «No despejé de primeras ni me quedé parado en el momento en que el árbitro se llevó el silbato a la boca para pitar falta»

Calero defiende a Borja, ante la mirada de Nacho, durante el entrenamiento de ayer.-J.M. LOSTAU
Fernando Calero se estrenó el domingo en la Liga como jugador del primer equipo blanquivioleta. Un día muy especial pero sin la pátina de brillo que deseaba. «Estoy contento por el debut aunque haya tenido que esperar, pero fastidiado por no habernos podido llevar los tres puntos de Reus».
Una parte de la afición pedía su estreno desde hace tiempo. Un hecho que no le añade presión. El boecillano es de los futbolistas ajenos al mundo exterior. «Soy muy mío. No suelo leer mucho las cosas porque sé que cuando van bien todo es positivo, pero cuando van mal, hay palos. Intento pensar en mí mismo y estar concentrado en todo momento, juegue o no».
Pero existe otro motivo, más allá de los dos puntos perdidos, que escamoteó la felicidad del central en su puesta de largo. Calero no estuvo fino en la jugada del primer gol reusense. ¿Le ha dado vueltas a la misma? «El mismo día y el siguiente. Luego pensé que hay que seguir adelante», indica antes de narrar la acción.
«Lo primero: pienso que es falta. Pero luego cometo dos errores, que son no despejar de primeras y no quedarme parado en el momento en que me hacen la falta. He visto en imágenes que el árbitro se llevaba el silbato a la boca y yo le tenía que haber ayudado, quedándome parado, para que pitase».
Una acción que, para un chaval de 22 años que juega de defensa, supone un curso de maduración acelerado. «Se aprende de todos los errores».
Calero gusta de sacar el balón jugado pero también sabe ser expeditivo cuando la situación lo requiere. Por eso extraña su elección en esta jugada. «Tenía pensado controlar y sacármela de encima, pero al ver al delantero tan cercano, intenté ponerme con el cuerpo por delante de él. Al girar me agarró y ya no pude reaccionar».
También pudo haber falta a su compañero Olivas en la misma jugada. «Vi la repetición y le meten un manotazo en el salto anterior. El árbitro no lo debió ver».
Al canterano le ha quedado clara la diferencia entre la Segunda y la Segunda B. «Aquéllos son jugadores de más calidad. Si tienen una ocasión, normalmente va para dentro. En Segunda B puedes cometer algún fallo, que no te lo penalizan tanto».
Luis César no ha sido duro con él. «No me ha dicho nada en especial. Sólo que hay que ser un poco más contundentes».
¿Y cómo se ve Calero a sí mismo? «Sobre todo tengo buena punta de velocidad y colocación. También salida de balón, pero es algo secundario».
Su equipo sigue recibiendo muchos goles. El zaguero lo achaca sobre todo a la fortuna. «Creo que estamos teniendo una pizca de mala suerte. Si nos hacen tres o cuatro ocasiones, dos van para dentro. Y al revés: hacemos diez y metemos las mismas que el rival. Hay que corregir errores pero estamos en buena línea. Debemos intentar que la suerte cambie y que no todo lo que tiren vaya dentro».
Calero prefiere no decir si espera jugar el domingo ante el Nàstic. «No lo sé. Es decisión del míster. Seguiré trabajando como desde la primera jornada».
En lo que se pronuncia es sobre el hecho de ver cuatro canteranos en el once inicial de Reus. «Para mí es un orgullo ver cómo compañeros que desde pequeños estamos juntos, hemos llegado hasta el primer equipo. Es sólo el primer paso. Ahora hay que continuar».