REAL VALLADOLID-ALCORCÓN (ENTRENADORES)
«Fue un partido-trampa»
Luis César asegura que es difícil «enfrentarse a diez tíos juntitos y ordenados en su campo, ellos querían jugar con nuestra desesperación y la de los aficionados»
Luis César da una orden durante el partido de ayer ante el Alcorcón.-J.M. LOSTAU
Por fin había dejado su portería a cero, pero Luis César no se regodeó en ello. «Lo que quiero es marcar goles aunque sé que si no encajo es más sencillo ganar. Mi preocupación es jugar bien, pero me molesta encajar mucho».
Sin dar pie a pregunta, dio su opinión del encuentro. «Hoy era un partido-trampa, con un equipo que venía con una partitura defensiva de sacar contragolpes con pocos efectivos y cogernos desorganizados, para llegar al minuto 70 y jugar con nuestra desesperación y la de los aficionados. Estoy muy contento porque hemos salido de este lío. El partido era mucho más complicado de lo que dice el resultado final. Es difícil jugar contra diez tíos juntitos y ordenados en su campo».
¿El gol poco antes del descanso cambió su mensaje al equipo en la caseta para la segunda parte? «Hubiera dicho lo que dije. Que teníamos que manejar mucho más el balón atrás para superar la primera línea de presión y tratar de buscar las bandas con los laterales más avanzados».
Porque el libreto ante contrarios así, no varía. Cambian ellos. «El rival corre y se va desgastando. No corre igual defensivamente en el minuto 3, 5, 10 o 15. Esto es una competición de desgaste. Con el 3-0 ya no eran capaces de presionar en ningún lugar. Es como el boxeo. En el primer asalto los dos púgiles están fuertes. En cada asalto están peor, pero no podemos pensar en hacer KO en el tercero».
Un mensaje que podía estar dirigido el público. ¿Enfadaron los pitos a la media hora? Luis César fue portero y sabe sacar el balón sin problema. «La gente se impacienta. Es lo que buscaba el equipo rival. Es normal, porque la gente quiere que su equipo llegue a portería constantemente».
Y da un tutorial de lo que supone la posesión. «Esto no es baloncesto. No tienes 24 segundos para atacar. Ni es balonmano, donde te pueden pitar pasivo. Un pase atrás es el inicio de una nueva jugada. Aunque la gente no lo vea, el rival está corriendo, desgastándose. Pero había impaciencia porque veníamos del 4-1. Y si nos tiramos adelante sin más, cometemos dos equivocaciones. No siempre se pude pisar área».
También valoró el míster el acierto de cara a puerta. «Hoy hemos tenido una tremenda efectividad. Ojalá sigamos así y convirtamos un porcentaje alto de las ocasiones».
Y se comprobó la amplitud de la plantilla. «En función de lo que tienes en el banquillo, debes maniobrar. No puedes poner toda la pólvora a la vez en el campo. Hay que temer gente con frescura para jugar por fuera, como Hervías y Gianniotas, y un jugador híbrido, como es Cotán».
El míster juzgó así la labor de los nuevos en el once, Anuar y Míchel. «Han estado bien en un partido raro y difícil, pero nadie ha estado mal. No ha sido un partido excelente ni brillantísimo, pero le doy mucha importancia por la dificultad que tenía. Ha sido muy complicado pero con un final estupendo».
VELÁZQUEZ. El técnico del Alcorcón y ex del Real Valladolid B quiso un partido «con cierta seguridad en nuestro campo, para aprovechar luego los espacios, pero nos condenó el primer gol. Nos tuvimos que abrir y lo notamos».