Castigado por llegar tarde
Unos horrorosos primeros 20 minutos (10-3) lastran a un Recoletas que a punto estuvo de ganar en Cuenca (25-22) / Javi Díaz mantuvo al equipo con sus paradas y se falló en los metros finales

El central Adrián Fernández a punto de lanzar tras chocar con el defensor rival Marc Canyigueral.-PHOTO-DEPORTE
La siesta le salió cara al Atlético Recoletas Valladolid. Un demoledor 10-3 de salida lastró cualquier posibilidad de remontada en Cuenca y eso que el cuadro de Nacho González demostró su coraje y se situó a un solo gol (20-19 minuto 51). Sin embargo, en el toma y daca de cada acción de la segunda manga acabó sucumbiendo con orgullo, pero sumando la segunda derrota de la temporada.
Lo que no se le puede negar es que este equipo es competitivo y tiene alma. Aunque en esta ocasión fue Javi Díaz, desde la portería, el que mantuvo la esperanza de poder sumar algo en tierras manchegas. El veterano guardameta fue el encargado de dar confianza con unas paradas inverosímiles. Pero su trabajo no fue suficiente para remontar, ni tampoco la efectividad (8/8) del otro viejo rockero del vestuario, Fernando Hernández.
El gol inicial de Víctor Rodríguez fue un puro espejismo de lo que iba a llegar después. Un parcial de 5-0 que provocó que Nacho González, desesperado, tuviera que pedir el primer tiempo muerto del encuentro, tras muchas pérdidas que provocaron goles de contragolpe. Y es que todo lo que se puede hacer mal se hizo en los 20 primeros minutos. Mal atacado y mal defendido. Ygracias que en la portería estaba Javi Díaz para frenar el hambre conquense porque de no ser así, la diferencia hubiera sido mayor. El parcial de 10-3 lo dice todo. Una mala dirección de Adrián impedía tener buenas opciones de disparo. Nacho otorgó la dirección a Diego Camino y parece que se recuperó el rumbo ofensivo, aunque la gran diferencia se vivió con la entrada en cancha de Roberto. Sin embargo, los lanzamientos vallisoletanos eran una y otra vez repelidos por un excepcional Leonel Maciel, que se convirtió en una pesadilla durante la primera mitad. Hasta diez paradas se hizo para desesperación visitante.
En la segunda mitad se comprobó el verdadero nivel de este equipo. Una salida fulgurante, todo lo contrario que en la primera parte, permitió reducir la ventaja y, aunque no se llegó a empatar, el miedo entró en el cuerpo del Ciudad Encantada, que ya no estaba tan afinado en los metros finales.
Nacho González acertó desde el banquillo con un 5-1 con avanzado, con Nico López, que deparó los mejores minutos en defensa. Los nervios se apoderaron de sus jugadores que protestaban cada acción. Por su parte, el Recoletas ofrecía su mejor cara. Por fin había transiciones rápidas y los balones llegaban a los extremos, donde Fernando engordaba su botín de goles con la maestría habitual. Rubén Río era el encargado de superar desde el pivote a un menos acertado Maciel.
Sin embargo, cuando más cerca lo tenía, no supo rematar, ya que volvieron los errores del primer tiempo. Los lanzamientos a distancia de Thiago Alves, un auténtico látigo, eran imposible de parar por Díaz. El ‘casi’ en el marcador era una constante. Un intercambio de acciones desde el 17-16 al 23-21, con menos goles y menos velocidad, que finalmente se decantó de lado local por no saber jugar con un poco más de sangre fría. Además una exclusión de Garza, valuarte defensivo, que hundió al equipo en los minutos finales. Demasiada ventaja en la primera parte.
NACHO:«HAY QUE JUGAR BIEN TODO»
Descontento con la primera parte. «Tuvimos un inicio malo. En defensa no terminamos de estar sólidos y en ataque sufrimos muchas pérdidas», declaró el técnico que recordó que «con el partido igualado se dieron una serie de condicionantes que nos ocurren fuera de casa como un penalti, una exclusión a Garza, un par de errores». Sin embargo, sacó el lado positivo de esta derrota. «Hemos plantado cara a un equipo muy sólido. Pero hay que jugar 60 minutos bien, porque el comienzo nos lastró».