BALONMANO
De maestro a maestro
Raúl González y Juan Carlos Pastor reciben de la APDV el premio de medallistas olímpicos de Castilla y León que no pudieron recoger en la Gala Nacional del Deporte
Raúl González y Juan Carlos Pastor, con los trofeos de medallistas olímpicos de Castila y León que entregó la APDV en la Gala Nacional del Deporte.-M.G.E.
... Y el pasado se solapó con el presente. El paso de alumno aventajado a maestro. De maestro a maestro. Raúl González y Juan Carlos Pastor, otrora estandartes del desaparecido BMValladolid, uno como sempiterno y fiel capitán y el otro como entrenador inductor de una filosofía de juego hoy exportada a medio mundo, compartieron ayer protagonismo para recibir de manos de la APDVel reconocimiento que recibieron el pasado 6 de marzo en el Teatro Calderón con motivo de la Gala Nacional del Deporte, los medallistas olímpicos de Castilla y León. Ambos, embarcados en sus ‘cruzadas europeas’ al frente del Vardar de Macedonia y el PickSzeged de Hungría, respectivamente, se excusaron en su día para recoger este premio que ayer, como antaño, les unía de nuevo.
Habría que retrotraerse veinte años atrás cuando un jugados, líder como pocos, capaz de ver lo que muy pocos veían sobre la cancha, se convirtió en la idílica y soñada prolongación del entrenador. Aquel alumno aventajado, tan solo dos años menor que su maestro, ya era dueño del futuro, un futuro trasladado a este año con la histórica consecución de la Liga SEHA, los títulos en juego en Macedonia, la Champions League (sí, la Champions League) y la clasificación para el Europeo de Macedonia, porque Raúl también es seleccionador del país balcánico. Hoy, 22 años después de aquel encierro conjunto que vivieron en el vestuario de Huerta del Rey para salvar al BMValladolid, el brillo los ojos, por justicia, cambiaban de dueño mirando Pastor al que fue su pupilo con total admiración y sentimiento de orgullo.
Como decía Aristóteles, ‘el verdadero discípulo es el que supera al maestro’, y Raúl González, al menos este año superó en un año redondo y... «posiblemente irrepetible» a Pastor, el entrenador «que le marcó el camino». «Hay que agradecer a Pastor todo lo que hizo por nosotros al ser un pionero para el balonmano español. Él dio el primer paso y el que nos abrió la posibilidad de salir fuera y explotar una filosofía de juego, un estilo», aseveraba ayer el hoy mejor entrenador de Europa.
Juan Carlos Pastor tampoco dudó en echar flores al que fuera durante tantos años en el BMValladolid su discípulo y su alumno más aventajado. «Mejor no se puede hacer. Ha ganado todo. Es un orgullo que uno de los nuestros esté ahí y haya llegado tan alto. Raúl siempre fue muy generoso. Recuerdo que cuando jugaba venía Chema Rodríguez apretando mucho y le ayudaba sabedor que era su relevo».
Pastor y su método, reconocible a los ojos de media Europa, iluminó como maestro el camino de Raúl González. Porque excelente maestro es aquel que, aún enseñando poco, que no es el caso, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender. «Pastor inició una forma diferente de jugar a este deporte. Un estilo hecho que dio y da resultados. Empezó sin medios y sus equipos funcionaron igual. El balonmano no solo es lo que ocurre dentro sino fuera, y ahí Pastor creó escuela dando galones a sus centrales», aseveraba ayer Raúl.
Los dos medallistas olímpicos (Raúl en Atlanta-96 y Pastor en Beijing-2008) coincidían ayer en mostrar su alegría por la regeneración del balonmano de elite vivida en Valladolid. «Es una alegría que el balonmano de Valladolid, en este caso a través del BMAtlético, no se haya muerto. Ojalá que en el futuro puedan salir más jugadores como Raúl y Chema».
Dicen que el trabajo del maestro no consiste tanto en enseñar todo lo aprendible, como en producir en el alumno amor y estima por el conocimiento. Después de ganarlo todo ¿dónde se pone uno ahora el listón? Raúl recurre a una máxima de Pastor. «El deporte no tiene pasado. Y como dice Pastor hay que pensar en el día a día y olvidarte cuanto antes de lo que has sido».
La pregunta era obligada. ¿Se vivirá el sueño de ver un día a los maestros de vuelta al banquillo de Huerta del Rey. «Para volver hay tiempo, para salir no», aseveró Raúl González.
Lo vivido por Raúl tras la consecución de la Champions es inimaginable con más de 150.000 personas recibiendo al equipo en la capital de Macedonia. «Fue increíble, indescriptible. La forma de vivir un título en el fútbol no me podía imaginar que pudiera llegar al balonmano. Y allí se vivió como nunca se había vivido en el país. Fue como un baño de oxígeno para toda la población en momentos difíciles», recordó el timón y guía del Vardar Skopje.
Siguiendo los pasos de su maestro, Raúl González también lleva las riendas de la selección de Macedonia, a la que ha clasificado para el próximo Europeo. Pastor, el que diera a España como seleccionar, el primer oro en un Mundial (al que se añade una plata europea y un bronce olímpico), reconocía ayer su deseo de repetir experiencia. «Mi actual contrato en Szeged no me deja ser seleccionar aunque en un futuro... Me gustaría volver a competir con una selección en un campeonato. Deportivamente a mí me seduce».