ITTIHAD DE TÁNGER - BALONCESTO VALLISOLETANOS POR EL MUNDO Y LEB PLATA
Aranzana: «Lo he pasado mal y he llegado a tener miedo»
El carismático entrenador vallisoletano pone fin a su aventura en Marruecos tras sufrir una arritmia y taquicardias que le hicieron estar ingresado en Ceuta y volver a casa

Gustavo Aranzana en la redacción de El Mundo en su última entrevista antes de partir a Marruecos.-J. M. LOSTAU
El gozo en un pozo. Apenas tres meses de trabajo y dos partidos jugados al frente del Ittihad de Tánger y regreso a casa por causas de fuerza mayor. El titular de la última entrevista a Gustavo Aranzana realizada por este periódico el pasado 27 de septiembre ejerció de visionario aunque de una forma cruel y dolorosa. «Tengo la ilusión de poder volver algún día a casa». El carismático entrenador vallisoletano se refería con poder volver a sentarse en el banquillo del club de su ciudad. Sin embargo la salud le ha jugado una mala pasada a un entrenador que vive por y para el baloncesto y que de pronto vuelve a quedarse en el paro por exigencias del guión.
Gustavo Aranzana sufrió un proceso de arritmia y taquicardia cuando se encontraba dirigiendo al Ittihad de Tánger, en Marruecos, que encendió la luz de alarma. «Me encontraba muy cansado, apenas podía subir las escaleras sin sofocarme. Creía que era una simple gripe porque tenía algo de tos. Sin embargo todo cambió para alarmarme cuando me vi totalmente hinchado, las piernas, el abdomen, los brazos... En dos días me puse en 94 kilos. Afortunadamente estaba conmigo mi hijo Gonzalo, que había venido a verme. Él fue el que me animó para ir a un hospital de Ceuta donde fui ingresado».
Aranzana permaneció ingresado cuatro días en un hospital de Ceuta antes de trasladarse por recomendación médica a Valladolid, donde permaneció otros ocho días hospitalizado. El entrenador de 58 años reconocía ayer el mal trago sufrido. «Lo he pasado mal y llegué a pasar miedo cuando me vi tan hinchado. Quería por encima de todo ser curado en mi país. No podía dar ni dos pasos. En Ceuta tenía 145 pulsaciones en reposo y picos de hasta 220 pulsaciones. Así estuve casi quince días. Y eso me ha provocado descompensaciones y posiblemente algún problema renal con la retención de líquidos aunque todavía no se sabe el por qué. Creo que todo ha sido un cúmulo de cosas».
El que fuera entrenador del desaparecido Fórum Valladolid cuenta ya con el alta médica aunque aún le faltan pasar alguna prueba médica. «No hay situación de riesgo, me han dicho. Puedo volver a recuperar mi vida y seguir entrenando», reconocía ayer delgado, muy delgado. «Ha estado diez días a ‘sopitas’, vaya rollo», reconocía al tiempo que se reía resoplando.
Pero al problema médico surgido en Tánger viene añadido ahora el deportivo porque Gustavo Aranzana no puede volver al Ittihad de Tánger ras ser rescindido su contrato. «Cuando me vine a España enfermo me dijeron que cuando me curara no tendría problemas para reincorporarme. Pero me he encontrado que no es así y me comunican que no tienen dinero para pagarme. Y lo malo de todo es que no puedo hacer nada porque la rescisión me deja una mano delante y una detrás porque tenía que haberme curado allí en Marruecos. Y por eso yo no iba a pasar, lo tengo my claro. Me duele haber trabajado tres meses para nada. Estoy muy decepcionado con la falta de seriedad de los marroquíes. Pero era un riesgo que corrí y debo de asumirlo. Cuando emprendes una aventura en el extranjero no sabes cómo te puede salir».
Con la etapa de Marruecos ya en su carpeta de reciclaje, el ‘aventurero’ Aranzana ya piensa en clave de futuro. ¿Volver a salir de España? ¿Por qué no? Aquí no hay trabajo y yo lo que quiero es entrenar. El episodio que he sufrido no me asusta para seguir entrenando., todo lo contrario. Ahora, a esperar a que llegue alguna oferta para estudiarla y decidir. Venezuela, Méjico, Puerto Rico, Uruguay.... Ya veremos a ver qué sale», concluyó.