BALONCESTO - LEB PLATA
Un triunfo y un ahorcado para el Comercial Ulsa
Tras una semana de convulsión, el club logra una victoria balsámica en el adiós de Javier Casado como director general

Lucha bajo el tablero. Graham-Bell y Sidibe, de caza en busca del rebote ante Bocoum, Orellana y De la Rúa .-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Paco García ganó ayer dos batallas. La primera, en el campo con su cómoda victoria sobre unZornotza que se presentó en Pisuerga con tan solo ocho jugadores y tras realizar el viaje desde Amorebieta en una furgoneta terminó alineando únicamente a siete jugadores. La segunda, en los despachos, en el lugar donde el divorcio existente entre el entrenador y el director general del club se hizo patente con una convivencia imposible que acaba con la dimisión del director general Javier Casado. Paco García, queriendo o no, sale airoso por partida doble.
El plácido triunfo del Comercial Ulsa tiene efecto balsámico para apagar el fuego y aplacar la ira existente en el club tras la confrontación suicida entre Paco García y Javier Casado. Al final fue el director general, sin remuneración alguna y habiendo avalado el proyecto con su dinero, el que dijo ¡basta! Lejos de su forma de ser, caliente, efervescente, se va de puntillas y sin hacer ruido, pensando claramente en el bien del club aunque arrojando la toalla y dando como vencedor a Paco García.
No podía toparse el Comercial Ulsa con un rival mejor para desviar la atención focalizada en el banquillo y en la grada donde se ubica junto al presidente Mike Hansen, el hasta ayer director general Javier Casado. El temido Zornotza, fue ayer un manso, terriblemente manso conejillo de indias en manos de un conjunto vallisoletano que se permitió el lujo, por primera vez en sus dos campañas de vida, en alinear a sus doce jugadores dando entrada no solo a los olvidados ‘Jota’ y Mukendi, sino a los dos jugadores procedentes del equipo júnior, Alberto García y Eduardo Castaño, que pudieron disfrutar del baño y masaje realizado por el Comercial Ulsa.
Apenas hubo batalla. La superioridad de los vallisoletanos se hizo patente a partir del descanso con un parcial de 22-8 que sirvió para dejar en la cuneta a un rival diezmado, sin recursos y agarrado a su único flotador, el americano Gregory Gant, una escopeta de feria que aún así acabó con 23 puntos.
Solo la precipitación y el exceso de egos del Comercial Ulsa hasta el descanso privó que el partido, de guante blanco, se rompiera con anterioridad. Graham-Bell y su espectacular fuerza física, siempre al servicio del equipo, ejerció no solo de líder sino también de despertador para su compañero Sergio de la Fuente, que tras el descanso fue el jugador o al menos se aproximó al jugador que quiere y necesita Paco García. Al final entre ambos sumaron 36 puntos, 24 rebotes y 50 de valoración en el partido más cómodo sin lugar a dudas que ha disputado el Comercial Ulsa desde su fundación (77-59).