España se quita el corsé
Seis meses y medio después de su último partido oficial noquea en Valladolid a la débil Bosnia en el inicio de la ‘era Jordi Ribera

Eduardo Gurbindo, en su vuelta a Valladolid con la selección, es agarrado por el bosnio ex AdemarLeón, Nikola Prce.-J. M. LOSTAU
La nueva España de Jordi Ribera, el sexto seleccionador español en el presente siglo, echó a andar. Y lo hizo en el teatro de los sueños de Huerta del Rey, abarrotado, que no solo colgó el cartel de ‘no hay billetes’ sino que rememoró las noches gloriosas del ya difunto BMValladolid.
El trauma de no clasificarse por primera vez en su historia para los Juegos Olímpicos quedó atrás aunque la nueva selección española, aún con 12 jugadores del gatillazo que supuso el último Preolímpico, tardó 16 minutos para quitarse el corsé.
El regreso de los ‘Hispanos’ a la competición con motivo de la fase de clasificación para el Europeo de 2018 en Croacia, suponía regresar a la normalidad a esa lógica que nunca debió apartar a España de los últimos Juegos Olímpicos de Río. La poca entidad del rival, un Bosnia tosca basada en un balonmano un tanto anticuado, no requería un esfuerzo mayúsculo. Y así fue. La batalla duró exactamente 16 minutos, los que tardó España en ponerse por delante en el marcador. El raquítico 5-4 que reseñaba el marcador del vetusto pero tremendamente vivo pabellón Huerta del Rey al paso por el minuto 16 descubría a una España encorsetada con apenas dos entrenamientos bajo las órdenes de su nuevo seleccionador Jordi Ribera.
Los bosnios pusieron toda la carne en el asador de medio campo hacia atrás. En ataque era otro cantar y todo un mundo para los bosnios el poder superar la fortaleza física comandada por Virán Morros. Prueba de ello es que España, tras las apreturas en el primer cuarto de partido, se puso el mono de trabajo para dejar sentado a su rival, anclado en los cuatro goles durante quince largos, larguísimos minutos. Del inquietante 5-4 se pasó en ese lapsus de tiempo a un 11-4 que servía para romper el partido coincidiendo con el primer gol de contraataque de los Hispanos a los 25 minutos de juego.
La sobriedad defensiva unido al extraordinario acierto de Gonzalo Pérez de Vargas, prolongando el estado de gracia que vive en su club, el FCBarcelona, dejó maniatado a un rival que parecía morder de inicio pero que fue incapaz de superar el 6-0 de España. Bosnia lo probó todo, incluso colocar a dos pivotes en un intento de sacar ventaja. Pero el eje central defensivo de España no tuvo fisuras cerrando las vías de pase de un equipo bosnio jugando 4-2 en dirección a la línea de seis metros.
Un gol de pizarra de España tras tiempo muerto y en inferioridad numérica cerró el primer acto con un explícito 12-6 en el marcador.
El paso por los vestuarios no hizo si no llevar la lógica a un partido de guante blanco para España en su regreso a la competición. Jordi Ribera fue repartiendo minutos y dio entrada a los dos únicos jugadores que no habían salido al campo, el lateral izquierdo Goñi de inicio y el pivote Figueras en el tramo final.
Las fintas de Sarmiento y la clase consumada de Entrerríos con un tiralíneas en sus privilegiadas manos marcaban la diferencia en el la posición de central. El paso de los minutos abrió las diferencias hasta los diez goles (17-7) convirtiendo el partido en un correcalles en el que Bosnia, a través de Panic y Nuic, sacó mayor tajada evitando ser apalizado.
La nueva España de Entrerríos y Gurbindo, de pasado vallisoletano, sumaba en Huerta del Rey sus dos primeros puntos del Preeuropeo. Finlandia y Austria serán los siguientes sparrings de los Hispanos