Diario de Valladolid

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De Tomás, la sorpresa

El delantero del Castilla llega cedido en una operación relámpago / Contará con ficha del filial pero será a todos los efectos jugador del primer equipo / Guzmán se queda bajándose la ficha

De Tomás celebra un gol con el Córdoba, seguido por Luso.-DIARIO DE CÓRDOBA

De Tomás celebra un gol con el Córdoba, seguido por Luso.-DIARIO DE CÓRDOBA

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Arturo Alvarado
Valladolid

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El entrenador y la afición del Real Valladolid querían un delantero y ya lo tienen. La llegada de Dejan Drazic parecía coronar la plantilla, pero aún quedaban unos metros para la cúspide. En ella se sitúa Raúl de Tomás, procedente del Castilla. El último fichaje blanquivioleta del verano llega con ficha del filial, pero se le considera a todos los efectos jugador del primer equipo. Como Jose y Salvador.

El punta no es una figura ni un jugador caro, sino un saldo, en el mejor sentido de la palabra. Ha llegado gratis y su remuneración es más baja que las de los jugadores más prominentes del segundo equipo. Su captación ha sido casi una sorpresa para el club. De Tomás se negó a salir cedido si no era a la Primera División. Nadie de la élite lo llamó. A última hora, visto que el panorama que se abría a su frente era el de la Segunda B, transigió en marchar a un equipo de plata. Y ahí estaba el Real Valladolid, con la caña preparada.

Raúl de Tomás (Madrid, 17-10-94) mide 1,78 metros y pesa 72 kilos. Como ya se dijo en este diario la semana pasada, el club no buscaba un tanque para su ataque, sino un punta con movilidad, como es su caso.

El último jugador de la nómina pucelana se formó desde alevines en las categorías inferiores del club blanco. Su eclosión llegó con Ancelotti. Entrenó de forma frecuente con el primer equipo y en la temporada 14-15, a sus 20 años recién cumplidos, debutó con el Real Madrid en Copa del Rey ante el Cornellà. Entró al campo sustituyendo a Benzema.

Tras la marcha del italiano, su estrella decayó. La última temporada jugó cedido en el Córdoba. Su trayectoria fue más gris que blanquiverde. Por delante tenía a Andone y Xisco, dos bichos que le cerraron el paso en la punta del ataque. Aun así jugó 24 partidos, aunque sólo 11 como titular y uno completo. Era el típico jugador de refresco. Marcó seis goles, con la particularidad de que los tres primeros fueron de penalti.

De Tomás, al igual que su ex compañero del Castilla, el ahora famoso Mariano, es de padre español y madre dominicana. Ha sido internacional español en categorías inferiores. Entrenará hoy con el primer equipo y será presentado a mediodía. Portará el dorsal 47.

GUZMÁN, DOS AÑOS. ‘Para que llegue un delantero se tiene que ir Guzmán’. El mantra repetido desde el club en los últimos días no era falso. Guzmán se negaba a rescindir y a que le tocasen la ficha. Va a ser padre y no se quiere mover de la ciudad, donde está muy a gusto. A última hora el extremo ha cambiado de opinión... porque el club le ha ofrecido una alternativa.

En vez de pagarle su actual ficha en un año, le desembolsará una cantidad algo superior en dos, bajando la percepción de esta temporada lo suficiente como para no rebasar el límite salarial. Club y jugador han quedado en revisar su situación en junio para no sentirse hipotecados. Guzmán está convencido de que con Herrera le llegará su oportunidad.

SIN ANUAR Y ZAMBRANO. Con las últimas llegadas de Drazic, adelantada por la Ser, y De Tomás, la nómina pucelana la componen los 20 jugadores con ficha profesional y tres del filial que figuran en el gráfico adjunto. Finalmente todos los puestos están doblados, con un jugador de más. Las posiciones del gráfico son aproximativas en mediocampo y ataque. Los cambios de formación de Herrera y el trasiego de jugadores por varias ubicaciones, habitualmente sin delantero de referencia, hacen imposible fijar puestos. Más aún cuando el míster elimina a los extremos puros para jugar por las bandas.

Estos 23 futbolistas serán los que entrenen a diario con el primer equipo. A la esperan permanecerán Anuar y Zambrano. Según las necesidades del equipo, alternarán el trabajo con los profesionales y con el Valladolid B. De igual modo, si Herrera no cuenta el fin de semana con Jose, Salvador o De Tomás, jugarán con el filial. Aunque no parece muy probable.

BECERRA. «Este equipo tiene un margen de mejora increíble»

Después de cuatro años como jugador del Girona, Becerra se enfrenta por primera vez al equipo en el que militó hasta hace tres meses. «Es un partido muy especial. Es un club al que tengo mucho cariño y una ciudad que llevó en el corazón. Tengo muchos amigos en el equipo».

El cuadro catalán ha sido de los que mejor nivel de juego ha mostrado en este inicio liguero. «No ha cambiado mucho. La base sigue siendo la misma y conocen muy bien el sistema. Saben a lo que juegan y lo que tienen que hacer. Han traído futbolistas que se adaptan a su sistema de juego. Les están yendo bien las cosas y me alegro mucho por ellos. Pero quiero ganar y que les vaya bien a partir de la siguiente semana».

El mayor peligro rojiblanco quizá resida en su potente delantera. «Peligro tienen todos. Su objetivo es ganar las segundas jugadas y atacarte en tu campo. Y son muy fuertes en el juego aéreo y a balón parado».

Su pasado reciente en las filas rivales puede servirle para pasar información al míster. «Los tiene más estudiados que yo, pero si la necesita, le facilitaré toda la que pueda».

Sin embargo lo que más interesa a Becerra es su casa. Pide paciencia, porque el gol llegará. «Estamos en construcción. Falta asimilar del todo el sistema con el que jugamos, pero el equipo no tiene techo, sino un margen de mejora increíble. Estamos muy bien en todas las posiciones. Todo el mundo quiere ganar 8-0 pero es imposible. Hay que tener paciencia, porque generamos ocasiones».

En la retaguardia pasa lo contrario. El equipo es un reloj de medio campo hacia atrás, facilitando su labor. Becerra es el último zamora y ha comenzado por buen camino para repetir entorchado, pues no ha encajado ningún gol. «Quiero volver a serlo. Si es posible, muy bien. Si no, lo volveré a intentar».

Becerra no esconde su condición de líder. «Igual soy un poco pesado con los compañeros, pero va en mí. Siempre he sido así y no voy a cambiar con casi 30 años. Se juega como se entrena; el partido es el examen final».

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